economia
Argentina se prepara para cancelar el próximo viernes un millonario vencimiento de bonos públicos entregados a clientes bancarios víctimas del denominado corralito, un pago que, según afirmó el Gobierno, honrará sin por ello afectar indicadores sociales.
Se trata de la cancelación de los denominados Boden 2012, por un total de $2,281 millones, títulos públicos emitidos en julio de 2002, en plena crisis financiera, para ser entregados a los clientes bancarios cuyos depósitos quedaron atrapados en el corralito.
Faltan cuatro días, dijo el ministro de Economía argentino, Hernán Lorenzino, a través de su cuenta en la red social Twitter, donde lleva la cuenta regresiva de los días que restan para el próximo viernes, bajo la palabra clave #independenciaeconomica.
El reloj también corre desde el sitio web del Ministerio de Economía y desde contadores digitales instalados en la sede de esa cartera, donde se marcan los días, las horas, los minutos y los segundos que restan para saldar la millonaria deuda, una carga que, una vez saldada, hará más libre al país, según el gobierno de Cristina Fernández.
Argentina reestructuró en 2005 la mayor parte de la deuda por $102,000 millones en manos de acreedores privados, declarada en mora a finales de 2001.
En junio de 2010, cerró un nuevo canje para refinanciar las deudas remanentes en cese de pagos desde 2001. Argentina escucha todavía en tribunales estadounidenses los reclamos de fondos especulativos que rechazaron ingresar en esos canjes de deuda con bonos por $3,500 millones. Asimismo, tiene pendiente de renegociación una deuda en mora con el Club de París (conformado por 19 países desarrollados), por $6,750 millones.
Para 2012, el Gobierno argentino dispuso, a través del presupuesto, el uso de $5,674 millones de las reservas excedentes del Banco Central para pagar deudas públicas. Los vencimientos totales de deuda previstos para este año ascienden a 44.808,4 millones de pesos ($9,805 millones). El del próximo viernes es uno de los mayores de 2012.