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La Cámara de Representantes aprobó ayer un paquete de medidas para aumentar la competitividad y el liderazgo comercial de Estados Unidos, incluyendo modificaciones técnicas relacionadas con las reglas de origen, dentro del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR, en inglés) de 2004.

En febrero de 2011, los ministros de Comercio de la región ya habían acordado realizar estas modificaciones técnicas a las reglas de origen relacionadas con productos textiles y de ropa confeccionada.

Solo faltaba que EUA realizara esas mismas modificaciones en su legislación comercial.

El paquete de medidas, aprobado antes de que el Congreso inicie su receso de agosto, incluye la incorporación de Sudán del Sur a un programa de preferencias comerciales y la renovación de la autorización para imponer sanciones de importación a Myanmar.

Sudán del Sur se incorpora a la lista de países elegibles para los beneficios de la llamada Ley de Crecimiento y Oportunidad en África (AGOA, en inglés), que es una pieza clave de la política comercial de EUA hacia el África subsahariana.

Asimismo, la medida extiende una ley de 2003 que, entre otros elementos, prohíbe la importación de bienes producidos en Myanmar.

Aunque otras partes de la Ley de Libertad y Democracia para Myanmar se aplican de forma indefinida, la relacionada con la prohibición a las importaciones de Myanmar debe renovarse cada tres años.

Según el Legislativo, la intención es aumentar las presiones de EUA para que el Gobierno de Myanmar ponga en marcha más reformas, estimule el crecimiento económico y propicie la gobernabilidad pacífica.

Actividad débil

La economía de EUA ha perdido impulso en los últimos meses, afectada por temores de mayores impuestos y fuertes recortes de gastos del Gobierno para el próximo año, además por los problemas de deuda en Europa. La actividad fabril se ha enfriado y la creación de empleos se ha frenado agudamente.

La Fed señaló el miércoles que estaba dispuesta a aliviar aún más la política monetaria y observó que la actividad económica se había desacelerado en el primer semestre y que el desempleo se mantiene elevado. Economistas esperan que la Fed lance una tercera ronda de compras de bonos.