Un avión de la salvadoreña TACA se aproxima al aeropuerto de Tegucigalpa el 6 de agosto de 2008. La fusión entre las aerolíneas Avianca, de Colombia; TACA, de El Salvador; y Aerogal, de Ecuador, anunciada en octubre, probablemente provocará nuevas asociaciones en una América Latina cada vez más rica y deseosa de viajar, aseguran analistas.

La fusión entre las aerolíneas Avianca, de Colombia; TACA, de El Salvador; y Aerogal, de Ecuador, anunciada en octubre, probablemente provocará nuevas asociaciones en una América Latina cada vez más rica y deseosa de viajar, aseguran analistas.

Pese a que la consolidación se desarrolla de forma gradual desde hace años, la fusión tripartita puede generar la búsqueda de asociaciones mayores en una región que es de las más atractivas para la golpeada industria del transporte aéreo.

El tráfico aéreo en América Latina creció un 3,4% en septiembre, en comparación con un 2,1% en la región Asia-Pacífico, de acuerdo con cifras de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés).

Por el contrario, América del Norte vivió una caída del 2,4%, en tanto que las empresas europeas debieron lidiar con un declive del 4,2%.

Las cifras de América Latina no hacen más que reflejar lo bien que la región -excepto México- logró sobrellevar la crisis financiera mundial. Los grandes mercados para la aviación, como Brasil, Chile, Colombia y Argentina, demostraron ser especialmente robustos.

Los analistas creen así que las condiciones para que se produzcan fusiones son ideales, en particular debido al aumento de su porción en el tráfico aéreo mundial, actualmente en un 5% pero creciendo.

La Asociación Latino Americana de Transporte Aéreo (ALTA), que representa muchas de las aerolíneas que operan en la región, indicó que existen actualmente 85 empresas tras una década de lenta consolidación que redujo su cantidad desde 120.

Pese a que el acuerdo Avianca-TACA-Aerogal puede ser visto como un paso más en ese proceso, el tamaño del negocio "es significativo", dijo Alex de Gunten, director ejecutivo de ALTA. No quiso especular sobre si AeroMéxico planea unirse a esa fusión como se rumorea, pero dijo que muchas aerolíneas comienzan a buscar socios potenciales. "Todas están disponibles", dijo a la AFP. La fusión tripartita "pondrá más presión sobre aquellas que no están tan bien posicionadas y pienso que se verán más en los próximos años".

Avianca y TACA, que anunciaron su asociación a principios de octubre, antes de que Aerogal su sumara hace pocos días, indicaron que sus operaciones combinadas generarán ventas anuales por 3.000 millones de dólares gracias a una flota de 129 aeronaves que llegan a más de 100 destinos.

No se han divulgado más detalles y sólo se sabe que por el momento las aerolíneas continuarán volando con sus respectivos colores. Los entes reguladores tienen que dar su aprobación para que el acuerdo se concrete. Si llega la luz verde, la mayor aerolínea de la región, la chilena Lan, puede comenzar a sentir la presión.

Richard Aboulafia, analista del grupo estadounidense Teal Group, dijo que el acuerdo Avianca-TACA-Aerogal es "casi revolucionario" porque demuestra que algunos países en la región han superado sus instintos nacionalistas que impedían estas medidas en el pasado. "Hay grandes ventajas en la expansión de las operaciones y en la creación de centros de distribución", dijo. Explicó que con solamente mejorar la eficiencia se genera un estímulo para generar más tráfico. Agregó que América Latina tiene un buen potencial para impulsar el tráfico aéreo mundial porque "en materia económica los indicadores son bastante fuertes".

Un inconveniente pueden ser los diferentes marcos regulatorios en momentos en que las empresas aéreas privadas florecen en Chile, Brasil y Colombia y el Estado endurece su control en Argentina, Bolivia y Venezuela. Pero Aboulafia se mostró optimista en cuanto a que se puedan superar las diferencias legales. Ello puede resultar en "una alianza de países que fomentan el libre mercado, racionalizando lo que pueden hacer sin importar lo que hagan los chavistas", dijo, en referencia a los aliados del presidente venezolano, Hugo Chávez (Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Cuba), que promueve un modelo socialista para las principales industrias de su país.