Las lluvias han afectado al menos el 60% de la cosecha de frijol que se sembró en agosto, y se reporta que al menos el 40% de la cosecha de maíz se perderá, según productores.

 


“Con el frijol lo que ha pasado es que estaba en la etapa de crecimiento; el problema es que la saturación del suelo ha hecho que se amarille y no se de el crecimiento, es bien poco lo que se va a rescatar”, destacó Sigfredo Benítez, de la Asociación Nacional de Productores Rurales de El Salvador (ANPRES).


En el caso del maíz, Eleazar Benítez, de la Confederación Nacional Campesina, destacó se va a tendrá entre  40%  y 45% de pérdidas por que el maiz que se cosechó está doblado y la punta de la mazorca queda cerca de la humedad, lo que ocasiona que el grano se pudra.


En el caso del café, la Fundación  Salvadoreña para Investigaciones del café (PROCAFE) reportó que la Caída de fruto prematuro por el momento, se estima a nivel nacional entre 600 a 1,000 quintales oro uva, de la cosecha pronosticada (2.1 millones de qq oro uva). En dinero, el efecto de la lluvia en el grano representa una pérdida de al menos  $111,000, por café caído y por pérdida de calidad, considerando el precio de US $ 186 por quintal  oro, según estimaciones de PROCAFÉ.


La Fundación señala que hay 9,000 manzanas de cafetal afectadas por enfermedades fungosas, principalmente roya, antracnosis, ojo de gallo y derrite en zonas de altura.  Así mismo, se reportan 11,500 manzanas, del área cafetalera, que presentan amarillamiento en el follaje y desfoliación a causa de la sobresaturación de los suelos principalmente en cafetales envejecidos y/o con mal manejo agronómico.


En un comunicado, PROCAFÉ destaca que las pérdidas pueden ser mayores, ya que el trabajo de campo demuestra que existe un alto riesgo de perder alrededor de 200,000 quintales de café, debido a que el fruto todavía esta en proceso de llenado y maduración. “Muchos cafetales están desfoliados y afectados por enfermedades; por lo que el café de estas zonas, es muy susceptible de caerse, lo cual podría incrementar las perdidas en aproximadamente $37 millones en concepto del valor de la cosecha en el mercado internacional”, destacó la fundación.