“El impacto va para todos, desde quien quiera hacer una remodelación en su casa hasta las obras públicas del Gobierno.”
Ismael Nolasco
director ejecutivo de CASALCO
$6.51
es el precio de la bolsa de cemento en fábrica, según CASALCO.
$0.26
incrementará la bolsa de cemento con el impuesto al precio actual.

Economia

El incremento del 2% al impuesto del cemento, aprobado el jueves en la madrugada por el congreso, es para la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO) motivo de preocupación y malos augurios para el futuro del sector. Ismael Nolasco, director ejecutivo de CASALCO, manifestó que el impacto será negativo e impedirá su reactivación, porque el incremento del impuesto empujará al alza el precio de la materia prima y en cadena encarecerá la construcción. Actualmente, el precio de la bolsa de cemento en fábrica es de $6.51 y en ferretería de $7.62. El impuesto de la bolsa de fábrica era de $0.13, y con la nueva tasa será de $0.26. La gremial no descarta que por costos de traslado la bolsa alcance los $8 ya colocada en las ferreterías.

La inversión en obras públicas para este año, que ha sido valorada por el presidente Mauricio Funes en $1,200 millones, no escapará de resentir un incremento. “Hemos hecho nuestros cálculos y la infraestructura construida a base de cemento –como carreteras, puentes y represas– incrementará su costo en un 2%; y para la construcción de vivienda será del 1%”, dijo Nolasco.

Los proyectos por adjudicarse y los ya adjudicados con precios inferiores a los que supondrá el incremento del impuesto también se verán afectados, según Nolasco, “porque no tenemos ajuste de precio; entonces, las empresas con contrato vigente o por firmar tendrán que soportar el impacto financiero de los contratos firmados”. La iniciativa para incrementar el impuesto al cemento que se paga en la municipalidad de Metapán, Santa Ana, surgió en las últimas plenarias del año pasado. En ese momento, la propuesta de los diputados era subir el tributo al precio de venta de cada (bolsa) de 94.5 libras (equivalente a 42.5 kilos) y al precio de venta de cada tonelada de cemento pulverizado (conocido como clinker) en un 3%, haciéndolo pasar del 2% actual a un 5% (3% adicional).

Al cierre del año, el presidente Mauricio Funes recibió la iniciativa, pero no fue hasta mediados de esta semana que lo regresó con varias observaciones. Entre ellas tasar al cemento con un impuesto total del 4%, solo con un alza del 2% y no con el 3% sugerido para “que no incida negativamente en la competitividad de las empresas dedicadas a este rubro”. En el país, la única cementera que opera es Holcim.

Funes dijo que su observación de tasar con un 4% era para instar “a las empresas dedicadas a este rubro a que no eleven los precios innecesariamente”.

De manera que en la plenaria de esta semana la Asamblea aprobó las reformas al decreto de acuerdo con las observaciones realizadas por el mandatario. CASALCO reconoció la intención del mandatario en sus observaciones para evitar un alza en los precios; sin embargo, dijeron que “que no fue suficiente”.