La comercialización nacional de leche fluida y en polvo pasará bajo la lupa de la Superintendencia de Competencia (SC), según un comunicado de la institución.

Similar a las investigaciones realizadas en los mercados del azúcar, arroz y harina de trigo, la SC analiza las condiciones de competencia en toda la cadena de comercialización; es decir, cómo van conformándose la oferta y el precio desde el ganadero hasta el consumidor final. Además, el estudio profundizará en las relaciones entre los participantes de mercado y las posibles barreras para un comercio limpio.

El alza de precios y la presencia de pocos agentes “dominantes” habría motivado el estudio.

Federico Colorado, presidente de la Asociación Salvadoreña de Industriales de la Leche (ASILECHE), aclaró que la SC ya se había reunido con el sector privado. “Estamos a la disposición, (pues) el mercado de los lácteos es bastante competido”, dijo.

En el país se producen 1.1 millones de litros de leche fluida, entre pasteurizada y cruda; además, no hay ninguna planta que produzca leche en polvo.

En esta oferta de leche líquida, ya existe una fisura. Colorado manifestó que el 80% de la oferta de leche se mueve en el comercio informal, que no pasa por los controles públicos de impuestos y salubridad. “Es competencia desleal”, subrayó Colorado. La industria de lácteos sí debe cumplir requisitos y eso implica asumir más gastos, pero los informales pueden vender leche más barata al no pagar impuestos o tecnología.