Aporte. Para Olivia Mitchell, experta mundial en aseguramiento y riesgos, una persona puede trabajar y continuar siendo productiva. Las empresas deben contratar a personas mayores, que tienen experiencia y pueden seguir aportando a la economía, indicó.

13%
es el aporte obligatorio en El Salvador para el ahorro de pensión.
10.8%
va directamente al fondo individual de ahorro de cada trabajador.
1.2%
del aporte sirve para pagar el seguro de invalidez y sobrevivencia.
1%
es el pago de comisión a la AFP por la administración del fondo.

Mientras crece la expectativa de vida promedio de la población, nacen menos niños.

Hay más ancianos, pero son en su mayoría mujeres que durante su vida tuvieron problemas para ahorrar para su pensión porque trabajaron menos tiempo, dejaron el trabajo para cuidar a sus hijos, y además percibieron salarios menores a los de los hombres. A esto se agrega la alta tasa de mortalidad de hombres jóvenes entre los 20 y 30 años, en plena edad productiva, y que dejan viudas también jóvenes e hijos pequeños.

 

Esta es la nueva configuración demográfica en países como El Salvador y Colombia, un escenario que plantea serios retos en materia de pensiones y retiro. Este fue uno de los temas que se trató en el V Congreso Internacional de la Federación Interamericana de Fondos de Pensiones (FIAP).

 

Olivia Mitchell, experta mundial en aseguramiento y riesgos, señaló que hace falta reinventar los sistemas previsionales para enfrentar la extralongevidad de la población mundial. Ella recomienda educar a la población en el ahorro y diseñar vehículos de inversión preparados para mayores expectativas de vida.

 

Agregó que, actualmente, la población no está preparada para vivir 100 años y mantener estándares económicos soportados en los planes de retiro o jubilación. “Los retos son ahorrar más, revisar las edades de jubilación y las tasas de reemplazo que llegan a niveles hasta del 80%”, indicó.

 

Cuando una persona no ahorra lo suficiente o no cotiza para contar con una pensión, se vuelve un problema fiscal, puesto que se convierte en un gasto adicional para el Gobierno. Mitchell puso el ejemplo de Italia, donde un 14% del Producto Interno Bruto se destina al pago de pensiones.

 

Esto ha llevado a los países a modificar parámetros claves, como las edades de pensión. En El Salvador, la edad de retiro es de 55 años para las mujeres, y de 60 para los hombres. El presidente del Banco Central de Reserva (BCR), Carlos Acevedo, ha dicho que el país deberá revisar las edades de jubilación para hacerlas más coherentes con la expectativa de vida y evitar volver insostenible el sistema de pensiones.

 

Los jóvenes deben asegurarse de comenzar a cotizar o ahorrar para su pensión lo más pronto posible y, de ser factible, destinar cerca de un 25% de su salario para ello, dijo Mitchell. En El Salvador, el aporte obligatorio de ahorro para pensión es del 13%, de los cuales un 11% va para el fondo como tal.