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China abrirá sus servicios públicos a la inversión privada, como parte de una serie de medidas que busca reforzar el crecimiento económico, dijo el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural.

China ha puesto en marcha su reforma más audaz desde que se unió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para permitir la inversión privada en sectores dominados por empresas estatales, incluyendo los ferrocarriles, los hospitales, la generación y el servicio de energía eléctrica.

“Al permitir la inversión privada en servicios públicos, deberíamos tratarla como a otros cuerpos de inversión y sin condiciones adicionales”, dijo una circular publicada por el ministerio, según la agencia oficial de noticias Xinhua.

La inversión privada se permitirá en las vías urbanas, puentes, transporte ferroviario, aparcamientos, así como el suministro de gas y calefacción, tratamiento de aguas residuales y proyectos de eliminación de basura.

Las empresas privadas podrían entrar en los sectores anteriormente dominados por el Estado a través de inversiones directas, asociaciones o adquisiciones. Pero los costos de servicios públicos seguirán siendo regulados por el Gobierno, según el plan.

A los inversionistas se les animará a colocar recursos en empresas de servicios públicos mediante la compra de bonos y acciones emitidas por los gobiernos locales. Los inversores privados se muestran escépticos, pues podrían enfrentar resistencia por parte de las empresas estatales.