Centroamérica está a las puertas de vivir su mejor momento demográfico, sostuvo Álvaro Cálix, investigador que participó en la elaboración del cuarto informe Estado de la Región. Esto quiere decir que los países del istmo tendrán a la mayor parte de su población en edad productiva, es decir entre 15 y 64 años.

Según explicó, Costa Rica y Panamá ya gozan en pleno de este bono demográfico e incluso son los países que van mostrando “signos de envejecimiento”.

Afortunadamente, dijo, estos países son los que tienen un mayor nivel de productividad lo que es básico para aprovechar este bono. Los otros factores que inciden para sacarle ventaja son la educación y la salud.

“De alguna manera ellos han aprovechado un poco su aumento de población en edad productiva con un poco más de productividad, eso potencia un crecimiento”, afirmó Cálix.

El problema está en el Triángulo Norte de Centroamérica –sobre todo en Honduras y Guatemala– en donde se observa un problema “dramático”, pues son los países con mayor población menor de 15 años, lo que puede representar entre 30% y 40% de la población total. Guatemala, señaló el experto, no está dando educación ni salud a los niños. “El 51% de los niños guatemaltecos sufren de desnutrición crónica”, alertó.

Además, el fenómeno de los jóvenes que no estudian ni trabajan es más fuerte en Guatemala y Honduras.

“Estas personas que son las que van a engrosar después masivamente la fuerza de trabajo no están teniendo oportunidades ni en salud, ni educativas”, manifestó.

“¿Qué van a hacer estos países cuando tengan esta población ahí y no le puedan dar empleo, o el empleo al que puedan acceder sea precario? se van a complicar sus posibilidades de aprovechar el bono demográfico, eso significa cancelar oportunidades de desarrollo sostenible”.

El Salvador y Nicaragua están en una situación intermedia. Si bien están atrás de Honduras y Nicaragua no están aprovechando estas potencialidades ni generando oportunidades para su población joven, aseveró Cálix.

Las opciones que les quedan al no integrarse son peligrosas: violencia, crimen organizado, economía informal, o la migración, advirtió el experto.