Un grupo de empleados de la Fundación Salvadoreña para Investigaciones del Café (PROCAFE) hizo un llamado al Consejo Salvadoreño del Café (CSC) para que renueve el contrato de servicios de investigación y transferencia tecnológica a la fundación.

 

La falta de contrato ha obligado a PROCAFE a parar la mayoría de sus operaciones y ha prescindido de casi 200 empleados debido a que no tiene suficientes fondos para seguir funcionando. “Lo que pedimos es que no nos dejen sin empleo, que nos permitan tener un trabajo”, afirmó Adán Hernández, uno de los extrabajadores de PROCAFE afectados.

 

Desde hace 20 años, el CSC contrataba a PROCAFE para los servicios de investigaciones del café y transferencia tecnológica. En diciembre pasado se venció el contrato y el CSC no lo renovó más justificando que la adquisición de los servicios se haría mediante licitación pública. Ninguna empresa participó, a excepción de PROCAFE, pero la licitación se declaró desierta. El CSC argumenta que la fundación no cumplió con todos los requisitos que manda la Ley de Adquisiciones y Contrataciones Públicas (LACAP).

 

Ana Elena Escalante, directora ejecutiva del CSC, afirmó en declaraciones anteriores que se consideró la contratación directa de PROCAFE, pero el directorio no dio su aval. Ahora, señaló, el tema de la contratación de la fundación no se tocará, sino hasta que haya una nueva reunión de directorio. “No ha habido directorio, entonces no se ha movido nada. Hasta que haya un nuevo directorio y se defina una agenda se abordará el tema”, manifestó Escalante.

 

Los exempleados de PROCAFE insistieron en que se dejen de lado las diferencias políticas y se de la contratación de nuevo a la institución, ya que muchos de ellos tienen una vasta experiencia en el tema de café. “Como técnicos tenemos la impresión que nos están menospreciando y no están reconociendo nuestras capacidades técnicas”, expresó Hernández.