La inversión en el capital humano es una tarea que no se debe postergar si el país quiere competir e insertarse con éxito en la dinámica económica global, en la que se demanda más innovación, servicios y tecnología.

Este fue uno de los principales aspectos abordados por Roberto Artavia, exrector del INCAE, quien ayer dio una ponencia magistral sobre las claves que favorecieron el salto dado por Costa Rica en sectores como exportaciones, inversiones y promoción del turismo, y lo que en consecuencia ha favorecido su crecimiento económico.

Según expuso, Costa Rica comenzó muy temprano trabajando en la educación, lo que le ha permitido “cosechar frutos”, como tener la mano de obra calificada, para que, entre otras cosas, la planta de procesadores de Intel se instalara en su país.

Esto también favoreció el incremento de competitividad en las exportaciones tradicionales de café, banano y piña.

“Si bien es cierto ahora nos hemos quedado estancados, hasta aquí nos acarreó por delante del resto de naciones”, reconoció Artavia.

Un aspecto que favoreció a Costa Rica fue lo que Artavia denominó “alineamiento” de las políticas económicas, de discurso, las leyes y las instituciones en torno al objetivo perseguido. En este caso, para Costa Rica la meta era la diversificación de exportaciones, la promoción del turismo y la apertura de zonas francas de tecnología. Artavia también destacó la continuidad del equipo de funcionarios económicos por casi 30 años.