Los problemas con la cosecha de maíz amarillo y soya en Estados Unidos tendrán una influencia notoria sobre los precios de los alimentos en El Salvador y Centroamérica, a partir de los próximos meses.

En Rusia también ya enfrenta problemas con la cosecha de trigo y esto alcanzará los precios locales, porque El Salvador es importador neto de estos tres productos agrícolas.

Esto significa que los mercados locales están obligados a seguir la tendencia de precios que se establece en los mercados internacionales y especulativos.

“Eso siempre supone una presión para los productos pecuarios (lácteos, huevo y cárnicos) y el pan”, expresó Amy Ángel, gerente de agricultura y medio ambiente en la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES). “Eventualmente, también del maíz blanco, aunque con mayor probabilidad después de la cosecha nacional. Debemos estar preparados para un incremento en el costo de estos bienes”, agregó la experta.

Según los registros de Ángel, entre julio y agosto, el maíz amarillo y la soya –útiles para alimentar los animales de granja– subieron más del 40%, después de haber mantenido alzas desde enero. Mientras, el trigo ya subió un 30% en las últimas semanas. El último precio que se registró para el maíz amarillo fue $8.31 por bushel, $0.15 más que el lunes. El bushel de soya subió $0.50 y llegó a $17.53. Esta medida se usa como estándar y equivale a unos 35.2 litros.

Hay dos importantes motivos que impulsan los precios en el exterior. El primero, es que Estados Unidos bajó sus proyecciones de cosecha agrícola porque tiene más de la mitad de sus cultivos con problemas de sequía. En consecuencia, bajaron las metas de exportación un 24% en el caso de la soya y 42% en el caso del maíz. Aunque en Centroamérica se produzca más maíz, “va a ser más caro, porque tendremos que buscarlo”, dijo Ángel. “El precio de Estados Unidos es tan alto que tendrá un impacto en las posibilidades de precio de la región, aunque no perdamos mucho (por el clima)”, explicó. Cada año se importan tres millones de quintales de maíz blanco en El Salvador. Ángel estima que habrá que volver la vista hacia Brasil y Argentina como proveedores de lo que deje de venir desde el norte.

La primera cosecha local de maíz terminará de salir en septiembre y la postrera iniciaría en noviembre. Al mismo tiempo se desarrolla una resiembra y siembra nueva para recuperar lo que se perdió de maíz después de la sequía de julio, que trajo 30 días consecutivos sin una gota de lluvia en la zona oriental. Guillermo López Suárez, titular del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), dijo que con este plan podrán alcanzar la cosecha récord de 22 millones de quintales de maíz, suficiente para el consumo doméstico del grano.

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Escuche declaraciones de Amy Angel.