La preparación del Presupuesto General de la Nación 2013 está en marcha y los ministerios ya están advertidos de los topes a las asignaciones.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) recibiría un techo presupuestario de $65 millones, según comentó ayer Guillermo López Suárez, titular de cartera. Estos millones son para sostener las operaciones del ministerio y para el programa de semilla, destacó.
En otras palabras, alcanzarán para el gasto corriente o administrativo de la institución y para repartir los paquetes agrícolas el próximo año.
En el caso de los programas de estímulo a la productividad y competitividad dentro del Plan Agricultura Familiar (PAF) las cuentas no son tan alegres. Los incentivos dependen de los préstamos y yo ya tengo contratada a la gente, porque esto (la contratación) es con fondos GOES, agregó López, es decir, con el mismo presupuesto general.
Los incentivos son aparte de la asistencia técnica y para esto se requiere la aprobación de dos préstamos por parte de la Asamblea Legislativa. Uno lo dará el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el otro el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). De aprobarse ambos, el presupuesto disponible para el MAG el próximo año subiría a $105 millones, explicó Suárez.
De estos fondos dependen el componente de seguridad alimentaria, para los agricultores de subsistencia y el componente de cadenas productivas, para los que ya tienen capacidad de comercializar. Ambos componentes son del PAF y están en plena ejecución.
Los préstamos de los que habla López ya están en la etapa final de aprobación, es decir, que requieren de 56 votos (mayoría calificada) en la sesión plenaria para que puedan proceder a los desembolsos.
López Suárez llegó en abril pasado a explicar los destinos, el origen y las condiciones de estos préstamos a los diputados.