Un grupo de comerciantes de repuestos usados llegó ayer a la aduana de San Bartolo (San Salvador) a manifestarse por los altos impuestos que dicen pagar por los productos que importan, principalmente desde EUA. En algunos casos, el alza de impuestos se ha elevado hasta un 7,200%.

“Esto nos está afectando grandemente a tal punto que hemos suspendido las importaciones de repuestos usados. Algunos de nuestros compañeros tienen furgones adentro”, dijo José Martínez, representante de los comerciantes de repuesto usados.

El importador Ricardo Barahona explicó que anteriormente por un contenedor pagaban de $4,200 a $4,500 de impuestos, ahora con esta nueva disposición que Aduanas ha implementado pagan, por el mismo contenedor, $21,626.

Carlos Cáceres, ministro de Hacienda, explicó que el problema radica en que los vendedores de repuestos usados no entregan facturas de sus compras al fisco y se basan en una lista de precios, publicada en 2006, de lo que cada pieza podría costar.

El funcionario afirmó que al subirle a los precios también se motiva al sector para que presenten facturas donde se justifiquen los precios reales. “Nos interesa que traigan la factura y sean honrados, y con el precio que traiga la factura vamos a liquidarle los impuestos”.

Los comerciantes afirman no poder pagar los impuestos y que al final las alzas que causan los impuestos serán trasladadas al consumidor.