El portal de Belén a tamaño natural que instala el Vaticano en el centro de la plaza de San Pedro tendrá, como es tradición, las figuras del buey y el asno, los dos animales por antonomasia que la iconografía cristiana siempre ha colocado en el lugar donde nació Jesús.

El belén, que este año está ambientado en los sassi (casas excavadas en la roca) de Matera, ciudad de la región sureña italiana de Basilicata, fue presentado ayer en el Vaticano por el secretario general del gobierno que gestiona este pequeño estado, Giuseppe Sciacca, quien confirmó la presencia del buey y del asno, así como también de las ovejas, que tampoco faltan en los belenes.

El hecho de que Benedicto XVI recordara, en su reciente libro “La infancia de Jesús”, que en el evangelio “no se habla de animales” en el lugar donde nació Jesús” ha dado pie a todo tipo de interpretaciones.

Y eso que el mismo papa en el libro agrega que, tratándose de un pesebre, “el lugar donde comen los animales”, la iconografía cristiana captó muy pronto ese motivo y “colmó esa laguna” y ninguna representación del portal de Belén renuncia al buey y al asno.

El regalo del portal por parte de la región de Basilicata permitirá al Vaticano ahorrarse el coste del mismo, después de que un arzobispo denunciara que en anteriores navidades el montaje del nacimiento llegó a costar $700,000.

Este año, el belén, según dijo el presidente de la región de Basilicata, Vito De Filippo, costará $117,000, pagados por empresas .