Servicios básicos. En 2011, 92 de cada 100 hogares en El Salvador tenían acceso a energía eléctrica, mientras que solo 84 de cada 100 viviendas son abastecidas de agua por medio de cañerías.

El desempleo en El Salvador alcanza el 6.6%, superior al nivel que se tenía antes de la crisis económica mundial que inició en 2008. Esto, según los resultados de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples 2011 (EHPM), elaborada por la Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC), dada a conocer ayer.

Según la EHPM 2011, del total de la Población Económicamente Activa (PEA) 2,466,375 están ocupadas, lo que representa el 93.4%; mientras que 174,758 personas se encuentran desocupadas, lo que indica una tasa de desempleo de 6.6%. El año pasado el dato era de 7.1%.

Usulután es el municipio con la tasa de desempleo más alta del país (9.5%). Le sigue Cuscatlán y San Salvador, con 7.23% y 7.02, respectivamente. Ahuachapán es el municipio con menos desempleo (4.92%).

Los niveles de pobreza incrementaron entre 2010 y 2011. Según los datos, en 2010 la pobreza total (que abarca a la pobreza extrema y la relativa) fue de 36.5%, y para 2011, este indicador llegó al 40.6%.

En el caso específico de la pobreza extrema (donde el ingreso no alcanza para comer adecuadamente), afectaba a 11.2% de los hogares salvadoreños en 2010, y un año más tarde ya afectaba al 12.2%.

Mientras que la pobreza relativa (donde el dinero alcanza para alimentación pero no para cubrir todas las necesidades básicas) subió de 25.3% a 28.3% entre 2010 y 2011, respectivamente.

Alexander Segovia, secretario técnico de la Presidencia, señaló que factores externos como el alza en los precios de los alimentos y el petróleo contribuyeron a que incrementaran los niveles de pobreza en el país: “La pobreza es muy susceptible a lo que pase en la coyuntura: hay una mala cosecha, la pobreza sube (…) eso es importante porque la pobreza tiene una dimensión estructural y una dimensión coyuntural”.

Según los indicadores económicos de la EHPM 2000-2011, el costo de la canasta básica alimentaria anual por persona ha incrementado $17.60 en una década, de este monto, $4 corresponden al alza que tuvo esta medición entre 2010 y 2011.

En cuanto a los ingresos por hogar, estos aumentaron entre 2010 y 2011, de $479.15 a $486.67

En cuanto a la pobreza urbana, esta pasó de 33% en 2010 a 35.4% en 2011; en tanto que la pobreza rural tuvo un salto más significativo al pasar de 43.2% al 50.2% entre 2010 y 2011, respectivamente.

“Aquí hay muchos problemas de asentamiento, la pobreza urbana es más dramática que la de la zona rural, porque aquí la gente pobre vive en carne propia la exclusión”, afirmó Segovia.

El funcionario destacó que los programas sociales (como comunidades solidarias, PATI, pensiones básicas, vaso de leche, entre otros) que se implementan en la zona rural han contribuido a que el problema de la pobreza no se agrave. Afirmó que la meta es llegar a 75 municipios con el programa Comunidades Solidarias, desde los actuales 53.

Segovia, además, se refirió a la ampliación de comunidades solidarias a la zona urbana, donde habrá un componente importante de infraestructura y mejoramiento del entorno, así como un programa de pensión básica y un PATI II (que da un bono de $100 a cambio de trabajos comunitarios y capacitaciones) que se implementarían de lleno entre 2013 y 2014.

El secretario técnico admitió que para paliar la pobreza se requiere apalancar la economía: “La meta de pobreza está vinculada al crecimiento económico, por eso le apostamos a la inversión”.