Mata contra Bran. Al final de la asamblea, Oswalds Mata y Mauricio Bran estuvieron frente a frente y muy cerca de “cobrarse factura”. Fueron los protagonistas de ayer.

En un nuevo capítulo de su calvario de calamidades, el karate do salvadoreño no logró superar ayer algunos requisitos estatutarios y su asamblea general extraordinaria fue abortada. Deberá celebrarse el 19 de enero.

La instalación de la asamblea (con 24 votantes en representación de escuelas o dojos) estuvo a cargo de Kevin Sura, miembro de la comisión normalizadora nombrada por el INDES, en el primer trimestre de este año, tras desconocer a la federación que relevó a Oswalds Mata.

Luego de explicar las reglas estatutarias del juego, Sura recibió la nómina de una planilla afín a la línea de la desconocida federación. En esta y a última hora se cambió en el cargo de presidente a Marcos Calderón por Esaú Córdova.

En la revisión de documentos reglamentarios, los observadores de INDES y COES determinaron que a Córdova le faltaba una solvencia tributaria y esto lo dejó fuera de combate eleccionario, contaminando y arrastrando a su planilla.

La otra planilla (de la línea anti Mata) estaba reglamentariamente descalificada por no haberse inscrito en el tiempo estatutario. Estaba conformada por Carlos Castillo, Eugenio Ramírez, Manuel Quintanilla, Gladys Ramos y Rigoberto Alvarado. No obstante fue aceptada, pero al pasar lista, dos de ellos no estaban presentes, lo que infringía los estatutos federativos y también quedaron fuera.

En el transcurso de la asamblea y en el espacio de intervenciones, Mauricio Bran, de Santa Ana, arremetió, sin llamarlo por su nombre, contra Oswalds Mata, acusándolo de manipular la asamblea y pidió una investigación sobre cómo “han aparecido” e inscrito algunos dojos.

Mata contragolpeó a Bran y denunció la mano de Juan Salmerón, que no estuvo presente y sostuvo: “Les guste o no les guste, somos mayoría y nos sometimos a las reglas de esta comisión”.