“Uno de los malos hábitos más comunes y que cada día afecta a más personas es la inclinación por la comida rápida, las bebidas carbonatadas y los alimentos empacados.”
Ana Houdelot
nutricionista
Cultive buenos hábitos
Pensar que no es tarde para cambiar lo malo le ayudará a mejorar.
El vital líquido
Tomar ocho vasos de agua al día es imprescindible para que el organismo funcione mejor. El agua no debe ser sustituida por otras bebidas. Lo adecuado es beber agua por momentos durante todo el día.
Ejercicio continuo
Otro factor que no debe olvidar ni dejar de lado es realizar actividad física. Los expertos aconsejan que sean al menos 30 minutos a diario si no cuenta con mucho tiempo. Si inicia a ejercitarse, debe hacerlo poco a poco.
Tiempo en comer
El tiempo de cada comida debe hacerlo con tranquilidad y sin prisa. Tanto el desayuno como el almuerzo y la cena deberían durar un aproximado de 30 minutos para que el organismo se sienta satisfecho más rápidamente.
Lo infaltable
Incluir frutas y verduras en las comidas es un buen hábito que puede adquirir. Ingerir frutas requiere el cuidado de no comer muchas si estas poseen gran cantidad de azúcar. Debe combinar los dos grupos y no quedarse solo con uno.
Si la Real Academia Española (RAE) define la palabra hábito como “el modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”, se puede decir que un mal hábito alimenticio es un acto que no va acorde con el propósito de cuidar el cuerpo.

Estos malos hábitos pueden nacer de diferentes circunstancias, tales como la educación que una persona recibió en la familia, el poco tiempo que dejan los compromisos diarios como el trabajo, el cuidado de aspectos familiares o la comodidad.

“Uno de los malos hábitos más comunes y que cada día afecta a más personas es la inclinación por la comida rápida, las bebidas carbonatadas y los alimentos empacados”, ejemplificó la especialista en nutrición Ana Houdelot.

Otra práctica no adecuada que tienen algunas personas es consumir muchos alimentos light empacados, ya que piensan que estos no son malos para su organismo; pero de acuerdo con la nutricionista, muchos de estos pueden ser incluso más dañinos que los que no se denominan light.

Comer gran cantidad de frutas sin conocer lo que estas significan en niveles de azúcar es otro error frecuente. Se deben preferir las que son menos dulces.

Los malos hábitos alimenticios son un impedimento para que las personas puedan cuidar de su cuerpo al 100%; por ejemplo, aunque alguien haga ejercicio a diario pero si a la semana come entre tres y cinco veces comida rápida, no logrará tener un organismo bien nutrido. Cambiar estas costumbres es la clave para progresar.