“Queremos ayudar los perritos abandonados, maltratados y golpeados que se encuentran en la calle.”
Tony Levy
presidenta de AAPASA
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canes son los que mantiene actualmente la asociación santaneca en el albergue.
50
libras de concentrado duran una semana en la alimentación para los perros en dicho lugar.

En El Salvador se encuentran en cada esquina, de todos colores y tamaños. Bravos y mansos. Hembras y machos. Todos tienen en común que son callejeros: caninos callejeros que no tienen dueño ni destino, algunos los llaman despectivamente “aguacateros”.

Echados a su suerte, esta clase de canes son objeto de maltratos de parte de algunas personas y ponen en riesgo su vida al deambular por la calle.

Pero esta realidad está cambiando en Santa Ana, con el aparecimiento de la Asociación Amigos de Perros Abandonados de Santa Ana (AAPASA), que está trabajando en el rescate de estos animales, a los que les brindan atención, alimentación y albergue.

Esta asociación funciona desde mayo pasado y está integrada por personas naturales que tienen en común el buen deseo de ayudar a los perros abandonados. Sus miembros decidieron unir sus esfuerzos aislados y trabajar juntos por un mismo objetivo.

Tony Levy, presidenta de la asociación, aseguró que al ver objetivos comunes decidieron organizarse como grupo: “Queremos ayudar a los perritos abandonados, maltratados y golpeados que se encuentran en la calle y que nadie se preocupa por ellos”.

Albergue

Como parte de su trabajo, AAPASA alquila un terreno en Santa Ana donde funciona un albergue para perros que han recogido de las calles; ahí, los maltratados reciben atención veterinaria, además de alimentación y un techo donde dormir.

Actualmente en el albergue hay 13 perros adultos y cinco cachorros, pero además cada integrante de la asociación posee canes en su casa, donde también les brindan las mismas atenciones.

Los cachorros están a disposición para cualquier persona que desee adoptarlos.

Para mantener estos animales, la asociación realiza actividades como ventas de alimentos, rifas, excursiones o ventas de corredor para obtener ingresos económicos y mantener en condiciones mínimas a los animales.

Lily Trinidad, otra integrante de la asociación, dijo que 50 libras de alimento para perros cuestan cerca de $20 y alcanzan para una semana de alimentación.

Además, cuando los perros se enferman deben sacar para los medicamentos y el tratamiento para sanarlos. Cuando recogen perros atropellados costean su tratamiento médico.

Aparte de los recursos, los integrantes de la sociedad también dedican parte de su tiempo en acudir al albergue y atender sus “perritos” como les llama cariñosamente Trinidad, una maestra de profesión.