Sobre el cultivo de estas dos plantas rústicas y nutritivas de nuestro medio, debo agregar: Basta conseguir semillas de chipilín y mora en algún lugar y regarla en el jardín...

De pequeño, cuando iba al cine, veía que Popeye el marino al comer espinaca se volvía vigoroso y a los cipotes nos quedaba la idea que era indispensable comer espinaca, la que en aquel entonces brillaba por su ausencia.

Cierta noche tomé un viejo libro titulado: “Nuestra Huerta Escolar”, y en él encontré una tabla sobre el contenido de vitaminas A y C en las hortalizas, publicado por el INCAP en 1960. Luego me doy cuenta que nuestro humilde chipilín, la hierba mora e incluso los brotes de yuca, tienen más vitaminas A y C que la tan famosa espinaca.

Veamos: 100 gramos de chipilín contienen 3843 mg de vitamina A y 112 mg de vitamina C. Las hojas de la hierba mora contienen 1,883 mg de vitamina A y 92 mg de vitamina C. Los cogollos de yuca 2,261 mg de vitamina A y 311 mg de vitamina C. En cambio, la espinaca de Popeye el marino solamente contiene 1,184 mg de vitamina A y 36 mg de vitamina C. Incluso el chipilín contiene más vitamina A y vitamina C que la famosa zanahoria. Por tal razón, de ahora en adelante, una o varias matas del humilde chipilín y de mora no faltarán en mi jardín, para que diariamente se agreguen al arroz, tamales, sopas, ensaladas, lo que resultará a muy bajo costo.

Sobre el cultivo de estas dos plantas rústicas y nutritivas de nuestro medio, debo agregar: Basta conseguir semillas de chipilín y mora en algún lugar y regarla en el jardín o en una finca, y ni lo dude, pronto vendrán las plantitas y crecerán vigorosas. Sobre el primero debo mencionar que cuando está un poco grande, de pronto empiezan a salirle unas manchitas en las hojas, lo que usualmente se trata de un ataque de araña roja y puede combatirse aplicando un acaricida a base de azufre o abemectina. Pero para obviar el problema mencionado y no gastar, mi recomendación es que cuando las plantas tengan un metro de altura y estén con suficiente follaje se corten y luego se pongan al sol colgadas durante un día, y dado que la hoja del chipilín tiene poca reserva de agua, con facilidad se secará. Entonces, estando bien secas, se pueden guardar en botes de vidrio o bolsas plásticas, haciendo la observación que se rotulen, describiendo el contenido y la fecha, para que cuando se deseen usar, solamente se pongan en agua para hidratarlas y se observará que mantienen el sabor agradable y buena parte de su valor nutritivo. En cuestiones de nutrición es conveniente divulgar cosas sencillas que tienen valor nutritivo y las botamos, ejemplo: Las hojas de rábano son más nutritivas que la raíz; cosa igual sucede con las hojas de la remolacha y los cogollos de yuca.

emetres@aim.com