Deforestación. Grandes extensiones de mangle son destruidas en la bahía de Jiquilisco debido al avance del mar provocado por el cambio climático.

“El trabajo que estamos desarrollando se enfoca en la preservación de los recursos naturales y especies de la bahía.”
Michael Zambrano
miembro de Ayuda en Acción
Liberación de tortugas
Las liberaciones son en la península de San Juan del Gozo entre octubre de 2010 a febrero pasado, lo cual representa el 84.83% del total de huevos recolectados.
Entre las clases de tortuga están la carey, baule, prieta y golfina, que se encuentran en peligro de extinción, según el Ministerio de Medio Ambiente.
Para conservar las especies, reubican los nidos en corrales de incubación o viveros, y en algunos casos promueven la incubación “in situ”.
En el proyecto también participan otras organizaciones, como Iniciativa Carey del Pacífico Oriental, la Fundación Viva Azul, la Asociación Local Mangle y el MARN.
Las últimas estadísticas indican que de cada 1,000 tortugas que se liberan, solamente una sobrevive. Esta es el principal obstáculo en la preservación de la especie.
20
manzanas de mangle se pretende reforestar en las próximas tres semanas.

departamentos

El deterioro ambiental en la bahía de Jiquilisco, que amenaza con la destrucción de esta zona costera del oriente del país, es una de las principales preocupaciones de ambientalistas y autoridades.

Para contrarrestar el deterioro en la bahía, la organización Ayuda en Acción, junto a otras instituciones y miembros de diferentes comunidades de Jiquilisco, ejecuta diferentes proyectos ambientales.

A partir de la semana pasada comenzaron a ejecutar tareas de reforestación de los manglares, los cuales, según Ayuda en Acción, son los más afectados el daño ecológico. Para ello, la organización ha capacitado a las familias que viven en la bahía con el objetivo de concienciarlos sobre la importancia del ecosistema del manglar y para que se involucren en su protección.

También se les ha enseñado cómo recolectar el propágulo (embrión del mangle) o candela de mangle para después sembrarlo.

“Cuando se identifica la zona que se va reforestar, se siembra propiamente el propágulo y se monitorea para verificar que crezca normalmente. En esta acción participan más que todo personas que se dedican a curilear”, apuntó Michael Zambrano, representante de Ayuda en Acción.

La vigilancia la realizan cada 15 días para evitar que algún gusano destruya lo sembrado.

Entre 80 y 100 habitantes de la isla El Espíritu Santo, comunidad El Jobal, Isla de Méndez y comunidad el Pilar participan en el proceso para el rescate del mangle.

Asimismo, la Fuerza Naval de Puerto El Triunfo colabora con el proyecto prestando personal que colabora en las tareas, herramientas y el transporte.

Con este proyecto se planea reforestar al menos 20 manzanas de manglares en las próximas tres semanas. La reforestación ha iniciado en la isla El Espíritu Santo.

“Nosotros estamos conscientes del riesgo que podemos correr si el manglar se acaba, por eso colaboramos con la reforestación”, expresó Luis Díaz, habitante de Puerto El Triunfo.

Cambio climático

Según Ayuda en Acción, el cambio climático es uno de los principales responsables del actual deterioro ambiental, y el mismo afecta considerablemente la conservación de especies como las tortugas marinas en la bahía de Jiquilisco.

“El aumento en la temperatura del planeta puede impedir que el fitoplancton (alga que sirve como alimento a las tortugas carey) crezca y que ya no exista la cantidad de alimentos para las tortugas. Si la temperatura incrementa se corre el riesgo de que más tortugas desaparezcan”, apuntó Zambrano.

La temperatura ideal para el hábitat de las tortugas marinas es entre los 29 y 30 grados centígrados; de lo contrario, corren riesgo de morir.

Como parte del proyecto también se han realizado capacitaciones y campañas de sensibilización ambiental en ocho centros escolares de la zona y con unos 283 recolectores de tortugas marinas.