Beneficiados. Durante la jornada se benefició a personas de escasos recursos económicos y con problemas de audición.

La Fundación Auditiva Starkey y la clínica Oído Center de El Salvador realizaron la séptima jornada de donación de aparatos auditivos para personas de escasos recursos económicos del país. 

Durante la jornada, que inició en el parque central de la ciudad de Ilobasco, 300 personas provenientes de distintos departamentos, como Sonsonate, San Vicente, Cabañas y Usulután, recibieron sus aparatos de audición. 

Los organizadores explicaron que, como parte de esta jornada, hoy y mañana se realizarán otras dos donaciones en un hotel de San Salvador, donde serán favorecidas 600 personas más. 

Cada aparato auditivo tiene un costo de $1,500, lo que hace una inversión total de $1.3 millones, que son obtenidos a través de la fundación Starkey y Oído Center. 

Apoyo

En la actividad participaron 20 profesionales norteamericanos, incluyendo al fundador y presidente de la fundación Starkey, William F. Austin, y personal de Oído Center. 

Austin aseguró que se siente orgulloso del trabajo que su fundación ha hecho en el país apoyando a las personas que no tienen las posibilidades de adquirir un aparato auditivo. 

“Me complace estar de nuevo en El Salvador para entregar estos aparatos que mejorarán las vidas de tantas personas”, expresó. 

La fundación Starkey ha donado más de $4 millones en aparatos auditivos a personas con problemas de audición del país en las siete jornadas que ha realizado. 

Las personas beneficiadas son seleccionadas por la clínica Oído Center, que maneja la audióloga salvadoreña Carla Rodríguez de Rondeau.

Durante un año, personal de la clínica trabaja en la evaluación y selección de los pacientes. 

Oído Center es la primera clínica de audiología en El Salvador y fue fundada en 1996.

Es considerada como una de las mejores clínica de audición de Latinoamérica. 

Las jornadas de donación de aparatos auditivos se crearon luego de que Rondeau se diera cuenta de que la mayoría de sus pacientes no podían costear sus aparatos.

Fue entonces cuando decidió unirse a fundaciones salvadoreñas, pero sin que se pudiera solventar la necesidad de sus pacientes. 

Posteriormente, en una convención de audiología en Estados Unidos, conoció al presidente de la fundación Starkey, quien le ofreció su ayuda. 

Agradecidos 

Teresa Jiménez, residente de Ilobasco, de 66 años y beneficiada con aparatos auditivos, se mostró muy contenta por la donación que la fundación Starkey y Oído Center le hicieron. 

“Esta es una bendición, ya oigo bien. Mis hijos no podían comprarme los aparatos porque son muy caros, por eso estaba casi sin oír nada, pero ahora ya oigo bien, gracias a Dios y a estos doctores que me han ayudado”, expresó la mujer. 

Luego de recibir sus aparatos auditivos, se explicó a los pacientes su funcionamiento y la manera en que deben cuidarlos. 

De igual manera, Alejandro González dijo sentirse satisfecho con la entrega de los aparatos,

“Ahora que tengo estos aparatos, me siento útil de nuevo”, afirmó.