El carro inmediatamente agarró fuego, no hubo oportunidad de hacer nada, los que sobrevivieron murieron calcinados.
Rodrigo Osorio
oficial PNC San Vicente
Nos interesa la condición en la que quedan las familias (de empleados). Vamos a brindar atención psicológica a los familiares.
Luis Enrique Salazar
director del ISNA
Cinco personas fallecieron calcinadas ayer por la tarde en el departamento de San Vicente cuando el vehículo en el que se conducían, propiedad del Instituto Salvadoreño para el Desarrollo Integral de la Niñez y Adolescencia (ISNA), se incendió después de colisionar con una rastra cargada de tierra.
La policía informó que el accidente ocurrió a las 2:30 de la tarde en el kilómetro 62 de la carretera Panamericana, en las inmediaciones del cantón Santa Paula del municipio de Apastepeque.
Entre los fallecidos están dos menores de 14 años: una originaria de Guatemala y la otra de Honduras.
Según se confirmó, ambas eran atendidas en el instituto tras haber sido víctimas de trata de personas.
Las víctimas del percance fueron identificadas por las autoridades como Luis Edgardo Díaz Martínez, de 45 años, motorista de la institución; Gloria Reyes, de 46, enfermera; José Rosa Leiva, agente de la Unidad de Protección a Personalidades Importantes (PPI) de la Policía Nacional Civil; y las menores Karen G. y Doris S.
El oficial de turno de la delegación policial de San Vicente, Rodrigo Osorio, explicó que el accidente se produjo cuando el cabezal placas 111-676 que transportaba tierra blanca y que era conducido con rumbo oriente invadió el carril contrario y colisionó de frente con el vehículo del ISNA que viajaba hacia San Salvador.
De acuerdo con el oficial, del impacto el automóvil se incendió en el acto y ya en llamas avanzó unos metros para quedar en la cuneta, a la orilla de la calle, donde fue consumido totalmente por el fuego con las víctimas en su interior.
El oficial dijo tras la inspección que no se descarta que la rastra haya tenido desperfectos mecánicos o que el conductor, quien huyó del lugar, condujera de manera imprudente.
El carro inmediatamente agarró fuego, no hubo oportunidad de hacer nada, los que sobrevivieron murieron calcinados, aseguró.
Residentes de la zona aseguraron que a la hora del accidente solo oyeron un ruido muy fuerte y que cuando salieron a la calle vieron el automóvil incendiándose.
Las llamas eran altas, quemaron el bordo donde se detuvo el carro. En un ratito se quemó todo, ya estaban quemados cuando venimos, contó Roque Cerna, uno de los vecinos.
Según Osorio, en el cabezal se encontró documentación de sus propietarios y afirmó que ya se estaba indagando la identidad del conductor.
Los restos de las víctimas fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de San Vicente, ya que según las autoridades será necesario que se realicen exámenes de ADN para confirmar sus identidades por el estado en que se encontraban.
El director del ISNA, Luis Enrique Salazar Flores, se presentó al lugar del accidente y confirmó que las dos menores fallecidas habían sido rescatadas en la zona oriental donde eran sometidas al delito de trata de personas.
Agregó que el motorista y la enfermera eran los encargados del traslado de las menores hacia un centro especializado de atención en San Salvador y que el agente del PPI, quien residía en el departamento de Cabañas, ese día había terminado su turno y les pidió de favor que lo llevaran.
Según Salazar, el ISNA brindará atención psicológica a las familias de las víctimas y les prestará ayuda en lo que necesiten.
Nos interesa la condición en la que quedan las familias (de los empleados). Vamos a brindar atención psicológica a los familiares. Estamos en el proceso de acompañarlos y brindarles la ayuda necesaria, sostuvo.
El director indicó que intentarán ubicar a los parientes de los menores para determinar si sus restos pueden ser repatriados.
Según la policía de Tránsito, la zona donde ocurrió el accidente es muy peligrosa, por la curva pronunciada que existe en el lugar.