Proyecto. El MINED aún no se define tiempos para ejecutar un proyecto de rescate del potón, pero se busca desarrollarlo al mediano plazo. En la imagen, Mario Salvador Hernández, un indígena de 50 años, el único hablante del potón.

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La lengua potón, propia de los indígenas lencas de la zona de Guatajiagua, en Morazán, es un idioma casi perdido debido a que no es enseñado de forma oral ni en los centros escolares.

Mario Salvador Hernández, un indígena de 50 años de edad, quien lleva siempre un collar con una piedra de obsidiana colgada al cuello, es considerado por su pueblo como un guía espiritual y es el único hablante del potón, y como tal colaboró con la realización de dos cartillas, una para el aprendizaje de su lengua natal y otra sobre la cultura de Guatajiagua, que contó con el apoyo de la facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador (UES) en 2004.

“Iki anakilan áylor”, o “bienvenida, hermana”, fueron las palabras de Hernández durante la exposición de materiales de barro y piedra de obsidiana en la casa de la cultura de su pueblo.

“Mi lengua es la identidad, nuestro derecho”, comentó; un derecho vedado, ya que no les dan espacio para enseñarlo ni es un interés del Ministerio de Educación, señaló. Al respecto, el director departamental de Morazán, Luis Alonso Méndez, mencionó que sí se ha pensando en un proyecto para enseñar el potón.

“En el marco de esta semana dedicada a los pueblos originarios creemos que es necesario hacer un esfuerzo de enseñanza de esta lengua, comenzando por los pueblos indígenas que tenemos en el departamento”, mencionó.

Aún no se han definido tiempos para ejecutarlo, pero se tratará de desarrollar al mediano plazo, aseguró. Para Salvador Hernández si el proyecto se materializa él sería uno de los impulsores, pues su deseo es que el potón no se pierda, dijo.

Se supone que unos 600 indígenas viven aún en Guatajiagua, y, aunque los hay ancianos, muchos de ellos solo pronuncian algunas palabras, no hablan con los 380 vocablos que lo componen.

“Hemos tratado de integrar esta lengua, pero en oriente ha sido difícil, muy duro, está muy contaminado, inculturizado. De conocer nuestra lengua y otras lenguas seríamos más respetuosos de la naturaleza”, dijo.

Mario Salvador Hernández es un guía espiritual en el pueblo indígena de Guatajiagua. Él se encarga de las ceremonias para dar gracias a la madre tierra por bendecirlos con las cosechas. Además de guía espiritual, Mario es agricultor y artesano del barro, como toda su gente.

De acuerdo con la investigación realizada por la UES en 2004, estas son algunas características del idioma lenca potón: existen 380 vocablos, contiene cinco sonidos vocálicos y 16 consonánticos, se da alternancia entre la “g” y la “k”, y el plural es una reduplicación del singular.

El lenca potón que se hablaba en Chilanga era diferente del hablado en Guatajiagua y, según la investigación de la UES, ya no hay hablantes en Chilanga.

El nombre Guatajiagua, según su toponimia lenca, significa “cerro de tabaco”.