Josefa Góchez Cristales tenía 58 años, tres hijas, cinco nietos y una venta de tortillas y pupusas en el barrio El Tránsito de Turín, en Ahuachapán. Tenía 29 años de vender en una champa que con esfuerzo había construido afuera de su casa.

 

El pasado lunes, cerca de las 10:00 p. m., tres desconocidos le asentaron seis disparos ante la presencia de sus nietos, los únicos que le acompañaban esa noche.

 

Rosa Góchez, hija de la fallecida, manifestó no entender las razones del asesinato de su madre. “Yo no sé nada, los únicos que estaban ahí eran los niños; la niña chiquita solo dice que la abuela echaba sangre por la nariz y por la boca”, expresa sin poder contener las lágrimas.

 

Josefa murió al instante. Tenía tres impactos de bala en el tórax, uno en la cabeza, otro más en el abdomen y uno en la mano. Cuando la Policía llegó, solo encontró a los niños llorando y casquillos de bala para pistola 9 milímetros.

 

“Existe una hipótesis de que el homicidio esté relacionado con problemas personales entre la señora y otros vecinos del lugar; sin embargo, se trata de información preliminar que no hemos comprobado porque nadie quiere colaborar… La gente tiene temor por el riesgo”, dice el subinspector Oswaldo Ramos Castro.