El sábado fue despertando con diversas reacciones ante la sorpresa que generó el asesinato de Facundo Cabral.

El Sistema de Naciones Unidas en Guatemala dijo en un comunicado repudiar el asesinato del cantautor argentino y “se une al sentimiento de consternación y frustración de una sociedad guatemalteca que se mira asediada por hechos intolerables de violencia”.

En El Salvador, el ministro de Defensa, David Munguía Payés, declaró: “Esto viene a reiterar lo que nosotros hemos dicho, en el sentido de que el Triángulo Norte se ha convertido en una de las zonas más violentas del mundo en términos de porcentaje, de tasas de homicidios por cada 100,000 habitantes”.

Mientras que el director de la PNC, Carlos Ascencio, comentó que había llamado al director de la Policía de Guatemala para expresarle solidaridad y ponerse a la disposición en lo que pudieran aportar en la investigación. “Yo, como presidente de la comisión de jefes de policía de la región estoy al tanto de los esfuerzos que las autoridades guatemaltecas hacen en el combate al crimen”, expresó.

El vocero de la Presidencia de la República, David Rivas, dijo esperar que los asesinos del artista sean puestos ante la justicia “para que respondan por este vil asesinato”. También el Ministerio de Relaciones Exteriores expresó en un comunicado oficial “su más enérgica condena” ante lo que consideró un “atentado”.

Otras reacciones a escala nacional incluyeron al partido gobernante FMLN y la Fundación Roque Dalton.

Algunos países que también se sumaron a expresar su consternación a la muerte de Cabral fueron México, Ecuador, Venezuela y Nicaragua.