Pero no ha sido tampoco el descenso de la noche a la mañana, ha sido paulatino y además a este descenso, también, han contribuido los operativos.
Mauricio Funes
presidente de la República
No debe ser motivo de sospecha la disminución de homicidios, los pandilleros están dispuestos a cesar las agresiones en nombre de Dios.
Fabio Colindres
obispo castrense y policial
Referencia al Viejo Lin
El presidente de la República recogió la apreciación del pandillero sobre el fracaso de la represión.
Las políticas manos duras, los planes Mano Dura uno, Mano Dura dos, mano de hierro, todo eso es un fracaso, dijo Carlos Mojica Lechuga en una entrevista televisiva.
Tiene razón el Viejo Lin cuando en una entrevista dijo: esto de las pandillas por más Mano Dura uno, Mano Dura dos, o mano de hierro, las pandillas seguirán creciendo, tiene razón, tiene razón y por lo tanto tenemos que atacar su estructura a través de una represión policial final, dijo el mandatario.
Los homicidios descendieron de forma inédita durante marzo. Según datos de la Policía Nacional Civil (PNC), hay una reducción del 40% de asesinatos al comparar febrero (29 días) y el mismo periodo de marzo. De acuerdo con la PNC, en febrero se cometieron 402 homicidios; entre el 1.º y el 29 de marzo, la policía registró 241 asesinatos. Eso refleja una diferencia de 161 muertes violentas menos.
Esa disminución se volvió sensible desde que el Gobierno trasladó el jueves 8 y viernes 9 de marzo a 30 cabecillas de pandillas del penal de máxima seguridad de Zacatecoluca a cárceles con menos controles.
Según un informe de la PNC al que tuvo acceso LA PRENSA GRÁFICA, entre el 9 y el 29 de marzo (después del movimiento de los internos) se cometieron 130 homicidios. En ese periodo el promedio diario es de seis, contrario a los 14 que se registraba al inicio de este año.
Las autoridades de Seguridad Pública sostienen que la drástica reducción de homicidios se debía a una mayor operatividad policial. El presidente de la República aceptó ayer que el entendimiento entre los pandilleros tiene un impacto en la reducción; pero aclaró que también la cantidad de arrestos ha influido.
Pero no ha sido tampoco el descenso de la noche a la mañana, ha sido paulatino y además a este descenso, también, han contribuido los operativos que ha llevado a cabo la policía (...) claro que ha habido una mayor efectividad policial, manifestó ayer Funes en el programa Frente a Frente, de TCS.
Los registros de la PNC confirman que la cantidad de arrestos en este año es similar a 2011 (ver nota en página 12).
La Iglesia católica, a través del obispo castrense y policial, Fabio Colindres, dijo una semana después de las declaraciones de Munguía Payés que la explicación a la reducción de homicidios reportada desde el 9 de marzo era producto del acuerdo entre los cabecillas de los pandilleros.
Colindres, acompañado del nuncio apostólico, Luigi Pezzuto, dio una conferencia de prensa el 20 de marzo pasado para asegurar que las dos principales pandillas habían pactado una tregua.
Ese entendimiento, como prefieren llamarle las autoridades, implicaba no agredirse entre ellos. Eso explica, según ambos obispos, la repentina reducción de homicidios que inició justo un día después de los traslados del penal de Zacatecoluca.
A partir del reconocimiento de la mediación de la Iglesia y del acuerdo entre los pandilleros, el Gobierno ha dado un giro a su política de combatir la inseguridad en el país. Hace menos de cuatro meses, la única propuesta que se escuchaba de las autoridades de Seguridad Pública para bajar los índices de violencia era un combate frontal a las pandillas.
El miércoles, Funes convocó a un pacto nacional por la seguridad. Según el mandatario, ese acuerdo debe buscar erradicar la exclusión social.
La propuesta inicial de las nuevas autoridades de Seguridad Pública, en noviembre pasado, la dibujaba el entonces recién nombrado ministro de Justicia y Seguridad, el general en retiro David Munguía Payés.
Estamos madurando una idea que es la conformación de la unidad antipandillas (...) La pandilla es el grupo criminal responsable de la mayor parte de los homicidios en el país. Necesitamos una unidad especializada que se encargue de desarticularlas, dijo Munguía Payés el 7 de diciembre pasado.
Esa visión del Gobierno de poner a todos los pandilleros tras las rejas cambió a partir del 9 de marzo pasado (día del movimiento de los reos). Dos semanas después, Funes reconoció que el Gobierno facilitó a la Iglesia católica mediar entre las dos pandillas rivales.
El Gobierno aprovecha esta oportunidad para convocar a la construcción de un acuerdo nacional que garantice la erradicación progresiva y definitiva de la violencia y la inseguridad, solicitó el mandatario.
Informes mensuales
Munguía confirmó ayer la información proporcionada por oficiales de la PNC a mediados de marzo que señalaban la centralización de la información de los homicidios en el interior de la PNC.
El funcionario dijo que datos estadísticos referidos a la ejecución de delitos solo serán proporcionados a los periodistas cada mes por él y por el director de la Policía.
Hemos tomado la decisión de que va a haber dos voceros en la Policía, y el ministerio. El director de la Policía y el ministro de Seguridad, dijo.
Además, argumentó que la medida se debe al interés de unificar las cifras con la Fiscalía General de la República y el Instituto de Medicina Legal, que son las otras instituciones que manejan datos estadísticos de criminalidad.
Queremos ser serios y responsables. Las estadísticas las hemos centralizado porque hay varias instituciones que nos ayudan a ser un poco más certeros en cuanto al cálculo, expresó.
Si hay varios informes y estos no coinciden, aseguró, manda un mal mensaje y genera confusión y zozobra, dijo el funcionario.