Mientras cientos de feligreses evangélicos clamaban el cese a la violencia en el estadio Barraza de San Miguel, en el cierre del evento denominado Marcha por la Paz organizado por pastores religiosos, un joven fue asesinado ese mismo sábado en el barrio San Francisco de esa ciudad.
Esa noche también mataron a un hombre en una cervecería de San Salvador. Y ayer se reportaron los asesinatos de un agricultor en Tecoluca, San Vicente, y de otro joven en San Martín.
En San Miguel, la PNC informó que el crimen ocurrió a las 6 de la tarde, en la 2.ª calle oriente, cuando el menor, Rolando William H., residente en la colonia 15 de septiembre, caminaba por la zona.
El fiscal que inspeccionó la escena manifestó que la víctima fue atacada a balazos. Su cadáver quedó tirado en una cuneta.
Según la familia, Rolando cursaba noveno grado en la escuela de la colonia 15 de septiembre.
Su padre expresó que el joven había salido en la tarde a una fiesta en compañía de un amigo, a quien aseguró no conocía.
El oficial de servicio no determinó si el joven se encontraba solo cuando fue atacado, ya que los vecinos del lugar aseguraron no haber visto nada.
El dolor del padre era evidente, ya que cada vez que recibía un llamado a su teléfono celular, el llanto era incontrolable. Los vecinos le llevaban agua para tratar de calmarlo. El hombre dijo que vivía solo con su hijo y desconocía si había sido amenazado.
Que yo sepa, no andaba en malos pasos; vivía conmigo y asistía a la escuela. No me había comentado que había sido amenazado, expresó.
La policía manifestó que era prematuro determinar si la víctima era miembro de pandillas, y que serán las investigaciones las que determinen las causas y los responsables de la muerte del joven.