Dos personas no identificadas fueron asesinadas ayer en Cuscatancingo, jurisdicción de San Salvador.

Las autoridades, al cierre de esta nota, no dieron el nombre de los fallecidos, pero sí trascendió que se trataba de dos hombres vinculados a pandillas.

Ayer alrededor de las 9 de la noche, el Sistema de Emergencias del 911 recibió la alerta sobre el hecho.

La Fiscalía General de la República (FGR) detalló que encontraron los dos cadáveres en la colonia Santa Rosa, avenida Los Ángeles, casa 14B, en el municipio de Cuscatancingo.

En esa zona se conoce que domina una de los dos pandillas que mantiene una supuesta tregua con el grupo rival.

En el lugar de los hechos, las dos víctimas estaban en un edificio de habitaciones múltiples. La FGR aclaró que los hallaron envueltos en cobijas, lo que dificultó el proceso de identificación personal.

Presuntamente habrían sido asesinados con arma blanca, pero todavía recopilaban todas las pruebas en el lugar y no se pudo confirmar esta versión.

Es más, tanto la Policía Nacional Civil (PNC) como la FGR detallaron que había suficientes evidencias que incluso llevaron a capturar a dos sospechosos ayer mismo que se conoció el doble homicidio.

Había restos de sangre en la ropa de los dos capturados y además había huellas de calzado para comparar. Las pruebas todavía tendrán que pasar por laboratorio, pero las autoridades confiaban que se había avanzado mucho con lo que se encontró en la escena.

Había una tercera persona sospechosa de participar en el crimen, pero no fue detenida.

De acuerdo con los relatos preliminares sobre cómo ocurrió el doble homicidio, trascendió que ambas víctimas fueron citadas para reunirse en un lugar y que ahí los emboscaron. Luego de envolverlos en las cobijas, según la FGR, los autores tenían la intención de abandonar los cadáveres en otro lugar.

De esta manera, sospechan los investigadores que el móvil sería un ajusticiamiento entre pandillas; sin embargo, como parte de la tregua, los miembros de estos grupos se habían comprometido a detener este tipo de actos.

El ministro de Seguridad Pública y Justicia, David Munguía Payés, ha recalcado que antes de comenzar el pacto de las pandillas rivales al menos siete de cada 10 asesinatos en el país estaban motivados por esta enemistad.

Pero desde que los pandilleros desde las cárceles, en acompañamientos de dos intermediarios, anunciaron una “tregua”, los asesinatos han disminuido.

No ha ocurrido lo mismo con las extorsiones y la cantidad de personas desaparecidas.

En el lugar de los homicidios, en Cuscatancingo, solo se había hecho presente empleados de funerarias, el equipo de la PNC y la FGR.