Informe. La Organización de Estados Americanos sostiene que la tasa de homicidios ha incrementado exponencialmente en el área centroamericana.

El presidente de la República, Mauricio Funes, reiteró que su gobierno no ha pactado ninguna tregua con las dos pandillas, por lo que calificó de “gran mentira” la noticia de un periódico electrónico que sostiene que la tregua nació del despacho del ministro de Seguridad, David Munguía Payés.
69.2
la tasa de homicidios de El Salvador por cada 100,000 habitantes en la última década, según un informe de la OEA.
91.6
la tasa de homicidios de Honduras, de acuerdo con la OEA, la más alta en toda América Latina y el Caribe.
1.5
la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes de Canadá en los últimos 10 años, la más baja de América.
El Salvador tuvo la segunda tasa más alta de homicidios de América Latina y el Caribe entre 2000 y 2011, según reveló el informe sobre seguridad ciudadana en las Américas difundido el pasado viernes por la Organización de Estados Americanos (OEA).

De acuerdo con las estadísticas que representan una síntesis de la situación en materia de seguridad ciudadana en el continente, El Salvador tuvo una tasa de homicidios de 69.2 por cada 100,000 habitantes, muy superior a países como Venezuela, México y Jamaica.

El primer lugar de la lista, según el informe, lo ocupa Honduras, con una tasa de 91.6 homicidios. El año pasado se cometieron 7,104 homicidios en Honduras, apuntó la OEA, lo que situó al país centroamericano como el más violento, proporcionalmente, de América Latina y el Caribe.

El informe de la OEA, sin embargo, no incluye datos de 2012 respecto a El Salvador. En marzo de este año, dos pandillas rivales pactaron no agredirse mutuamente lo que ha permitido una drástica disminución de los homicidios.

Según la OEA, el aumento de los homicidios fue notorio en las siete naciones de Centroamérica. La tasa de homicidios regional incrementó de 26.6, en 2000, a 43.3 en 2010. Los 12 países caribeños, por su parte, experimentaron un incremento menor pero también importante: del 16.4, en 2000, al 21.9 en 2010.

El documento del organismo hemisférico también establece que El Salvador tuvo en 2009 una tasa de homicidios de 70.6. En 2010 fue de 64.7 y en 2011 de 69.2, lo que lo ubica como la nación que mantiene la tasa de criminalidad más alta de la última década, según la OEA.

Los países con las tasas más bajas son Canadá (1.5), Chile (3.7) y Estados Unidos (4.6).

El presidente de la República, Mauricio Funes, se refirió ayer al documento de la OEA en una breve conferencia montada tras la colocación de una ofrenda floral en el parque Libertad, en el centro de San Salvador, por los festejos del 191.º aniversario de la independencia. “Yo no conozco en detalle el informe. Pero ahí había un énfasis en el tema del narcotráfico y el crimen organizado, donde nos colocaba junto a los demás países de Centroamérica dentro de una zona de persistencia de la narcoactividad y el crimen organizado”, dijo el presidente al responder si conocía el reporte.

 

El informe de la OEA no evalúa el período en el que se inició la tregua entre las dos principales pandillas que operan en el país. Desde el pasado 8 de marzo los homicidios han pasado de un promedio diario de 14 hasta los 5, como ocurrió en agosto.

 

Funes desmintió ayer que actualmente el país se encuentre en el segundo lugar con una de las mayores tasas de homicidios en América Latina y el Caribe debido a los resultados obtenidos por “una combinación de factores”.

 

“No sé si el informe nos coloca como segundo país en el número de homicidios porque no lo somos, y allí están los datos. Antes de marzo sí ocupábamos el deshonroso segundo lugar. Ahora y después de seis meses tenemos una posición de 24 homicidios por cada 100,000 habitantes, estamos muy por debajo de Guatemala y Honduras”, aseveró Funes.

En lo que va de septiembre, según el Ministerio de Seguridad, el promedio diario es de tres. Funes vaticina que de seguir así “septiembre será el mes con menos homicidios en lo que va del año y esa tendencia no nos coloca en la segunda posición. Habría que revisar el informe y si eso es lo que dice, está equivocado”.