Violencia vuelve a golpear a Zaragoza
Escrito por Fernando RomeroMartes, 02 junio 2009 00:00
Tengo mucho de vivir aquí, y hoy empieza esto. Y es porque no hay policías desde hace mucho tiempo. Estamos solos.”
Vecino de La Esmeraldita I
Zaragoza cambió el sábado anterior desde las 10:20 de la noche, cuando hombres desconocidos quitaron la vida a balazos de ametralladoras a cinco jóvenes que jugaban al azar en una tienda de la colonia rural Esmeraldita I, de este municipio, en el departamento de La Libertad.
Los motivos aún no pueden ser descifrados por la Policía Nacional Civil, que dentro de la investigación de los asesinatos detuvo a dos personas habitantes de la colonia como sospechosas de haber perpetrado el crimen.
Pero la institución policial se abstiene de publicar los nombres de los arrestados. Desde la División de Homicidios se dijo que los detenidos “están en un encierro provisional y que aún no hay una acusación formal contra ellos”, por lo que su conocimiento público podría entorpecer el proceso de investigación.
Los habitantes de esta colonia acentúan su petición de permanecer en el anonimato a cambio de asegurar que los dos sospechosos no son los hechores de la masacre. “Eso ya lo sabemos todos”, dice un testigo.
Las versiones de los vecinos coinciden en la afirmación de que los cinco jóvenes asesinados no pertenecían a grupos criminales, que el hecho de que estuvieran jugando al azar no los refiere de forma automática a ser delincuentes, y que —la Policía trata de profundizar en esta hipótesis— el verdadero blanco de los asesinos de ese sábado por la noche eran los dos actuales detenidos, ya que ellos se encontraban en otra tienda cercana, pero se fueron minutos antes de que el vehículo con los criminales apareciera en la colonia.
“Tengo mucho de vivir aquí, y hoy empieza esto. Y es porque no hay policías desde hace mucho tiempo. Estamos solos”, dice un vecino de la Esmeraldita I.
Una mujer es más incisiva: “Aquí usted no ve a un policía hasta que se muere el cliente”.
La población exige más atención y seguridad de parte de las autoridades. Y su argumento no es hueco. Que los vecinos perciban más inseguridad coincide con los números: en 2008 el municipio de Zaragoza sufrió 10 homicidios. El sábado anterior, en un solo día, ocurrió la mitad de lo habido en todo un año.
“Ya no puedo hablar. Creo que me están viendo”, dice la mujer, y se encierra en su casa.
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Foto de LA PRENSA/Archivo
Violencia
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homicidios en 2006. En 2008 bajaron a 10. hoy se percibe más inseguridad en Zaragoza.
Cinco víctimas
Todos, aseguran quienes los conocieron, eran “jóvenes de bien”, no tenían problemas con nadie ni tampoco eran miembros de pandillas.
Walberto Alas Sánchez, de 28 años de edad.
José Antonio Martínez Funes, de 20 años de edad.
Miguel Ángel Cruz Molina, de 18 años de edad.
Israel Antonio Guardado, de 22 años de edad.
Carlos Eduardo Campos, de 22 años de edad.














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