En estado de rebeldía se han declarado los 823 internos del centro de cumplimiento de penas de Usulután.

A través de una de las ventanas de ese centro penal, los reos dieron a conocer a los periodistas las razones de su rebeldía y sus exigencias.

Ellos quieren la destitución del director del penal, a quien acusan de maltratos tanto en contra de ellos como de sus familias.

También se quejan de las condiciones en las que se encuentran y quieren que las autoridades las mejoren. Además, exigen ser beneficiados por la ley penitenciaria en cuanto a la media pena y libertad condicional, entre otros.

La protesta inició a las 6 de la tarde del viernes, hora en la que los internos deben retornar a sus celdas.

“Se han opuesto a ingresar a las celdas y no permiten que se les cuente, como se hace a diario”, señaló un oficial policial al tanto de los acontecimientos al interior del penal.

A pesar del clima de tensión que se vive dentro del penal, hasta ayer no se había registrado ningún hecho violento.

 

El viernes por la noche, una delegación de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDDH) y de la Dirección General de Centros Penales acudió al lugar para sostener una reunión con los internos, intentando disuadirlos.

 

Se confirmó que la protesta de los reos obedece a pedir mejores condiciones para los internos del penal de máxima seguridad en Zacatecoluca.

 

La protesta es impulsada por un grupo de 22 internos, quienes aseguran que desde hace unas semanas han sido recluidos en un sector de los talleres, en donde las condiciones de hacinamiento han aumentado.

 

Se intentó conocer la posición de las autoridades de esa penitenciaría y de la Dirección General de Centros Penales, pero la seguridad dijo que no estaban disponibles.

 

El miércoles pasado, en ese penal se llevó a cabo una requisa en la que fueron decomisados celulares y sus accesorios, así como una considerable cantidad de mariguana y varias armas cortopunzantes de fabricación artesanal.

El perímetro del penal, ubicado al norte de Usulután, está vigilado por soldados y policías.

Al cierre de la nota, se confirmó que un grupo de internos del penal de San Francisco Gotera se sumó a la protesta.