La tensión se apoderó de los habitantes del pueblo boliviano de Bermejo, en plena frontera con Argentina, por una invasión de límites que provocó un reclamo de la cancillería argentina la semana pasada, destacan hoy diarios de Bolivia.

Bermejo se encuentra a 1,180 kilómetros al sur de La Paz y colinda con el pueblo argentino de Aguas Blancas, separado por el río Bermejo, y es una zona donde se produce azúcar y en el pasado hubo petróleo.

Los habitantes de Bermejo y otros pueblos de la frontera sur de Bolivia denunciaron que sufren abusos y maltrato de miembros de la Gendarmería de Argentina e invasión de sus predios a cargo de ciudadanos argentinos.

"Los argentinos ingresan cuando quieren para cometer atropellos en Naranjitos, Porcelana, Campo Grande, Arrozales, Valle Dorado, Barredero y San Telmo", denunció Carlos Sivairo, poblador de Naranjitos, al diario "Nuevo Sur", de Tarija.

Los representantes del Instituto Geográfico Militar, Ministerio de Defensa, Instituto Nacional de Reforma Agraria, Fuerzas Armadas y la Dirección General de Límites Fronterizos y Ríos Internacionales de la cancillería boliviana realizarán hoy una inspección de la línea fronteriza con Argentina.

La comisión boliviana verificará in situ los hitos 26 y 27 de San Antonio y Fortín Campero que delimitan las fronteras de Bolivia y Argentina. En la zona hay un río, cuyo cauce cambia en la época de lluvias.

Sivairo relató que ciudadanos argentinos ingresan a territorio boliviano para extraer cañaverales y para el decomiso de maquinaria agrícola con apoyo de la Gendarmería argentina.

El denunciante exhibió fotografías del daño a un rancho (caserío rural) ubicado a orillas del río Tarija y de un tractor destrozado por la incursión de argentinos a territorio boliviano.

"El único que nos hizo respetar fue el coronel Willy Gareca Cavero. Nosotros vamos a luchar para que no se cambie a esta autoridad por el reclamo de la cancillería argentina", agregó.

La misión boliviana deberá verificar en la frontera unas 700 hectáreas en litigio donde existen cañaverales y madera, y denuncias de remoción de los hitos 26 y 27.

Pero el empresario argentino, Sergio Mazzone, denunció ante un juzgado de Orán, en el norte argentino, que una columna de soldados bolivianos comandados por el coronel Willy Gareca incursionó en el lado argentino para destruir unos 4 kilómetros de alambrado de una finca y robar maquinaria agrícola y otros bienes de la empresa forestal "Volcán".

La cancillería argentina respaldó el reclamo de Mazzone y pidió al gobierno de Bolivia que "tome medidas" para superar un conflicto de límites en poblaciones de Tarija (Bolivia) y Salta (Argentina).

Sin embargo, el gobierno de Bolivia, a través de su cancillería, precisó el viernes pasado que "no existe ningún problema de límites con la hermana República Argentina, y ante cualquier situación que se hubiere producido en la zona fronteriza, ésta será inmediatamente reconducida, a través de las acciones que correspondan".