El ex presidente estadounidense Jimmy Carter visitó este miércoles al contratista norteamericano Alan Gross, condenado en Cuba a 15 años de prisión por delitos contra la seguridad del Estado, según anunció en el cierre de su visita de tres días.

"Pude reunirme con Alan Gross, un hombre que a mi juicio es inocente, creo que debe ser liberado porque es inocente de un delito serio", declaró Carter en una conferencia de prensa.

El ex presidente norteamericano, de 86 años, dijo esperar la posibilidad "de un indulto o una liberación por motivos humanitarios" del contratista, quien le profesó "su inocencia".

"Tuve un encuentro muy bueno con Alan Gross, él profesa su inocencia (...) Hay un proceso de apelación y espera que los jueces declaren que es inocente", añadió Carter, quien añadió que el norteamericano "ha perdido varios kilos de peso pero parece estar de buen ánimo".

El ex mandatario reiteró este miércoles que no estaba en Cuba para "sacarlo del país", al responder a las expectativas que creó su visita en torno a una gestión por la "liberación humanitaria" del contratista, a pedido de Washington y la familia.

Carter también demandó la liberación de cinco agentes cubanos presos en Estados Unidos desde 1998 y condenados en 2001 a penas de hasta dos cadenas perpetua, acusados de espionaje.

Gross, de 61 años, fue arrestado el 3 de diciembre de 2009 y condenado el pasado 12 de marzo a 15 años de cárcel acusado de entregar equipo de comunicación satelital a la oposición con el fin de desarrollar una red informática clandestina para desestabilizar al gobierno comunista.

Estados Unidos reconoce a Gross como empleado de una empresa subcontratada por la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) del Departamento de Estado, pero afirma que sólo entregaba celulares y equipos a grupos judíos, cuyos líderes negaron ese hecho.

El caso de Gross acabó con un tímido acercamiento que se inició al asumir el poder Barack Obama, cuyo gobierno afirma que no habrá avances en las relaciones con Cuba mientras Gross esté preso.

Cuba exige por su parte la liberación de los cinco agentes, que considera "héroes" y que según La Habana, trabajaban para evitar acciones "terroristas" de anticastristas en Miami.