Demanda. Desde 2010, el Hospital Rosales ha brindado terapia antirretroviral a un promedio de dos pacientes nuevos cada día.

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médicos atienden el servicio de Infectología.
Sin refuerzo infectología
El servicio de infectología ha tenido que espaciar los controles.
El tiempo que se necesita dedicar a cada paciente se ha reducido, por tener solamente cuatro médicos (antes eran cinco en Infectología).
El doctor Rolando Cedillos ve ilógico haber quitado una plaza en el marco de un incremento en el presupuesto del Hospital Rosales: $32 millones (antes: $30 millones).
El hospital no asumió la plaza de medio tiempo (menos de $15,000 al año), ya que adujo falta de recursos.

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En el marco del Día de la Solidaridad con las Personas con VIH, el doctor Rolando Cedillos, jefe del Servicio de Infectología y Programa de Atención Integral ITS/VIH/SIDA del Hospital Nacional Rosales, detalló que “el sida sigue siendo la infección más importante para el Rosales”, pero lamentó que “los pacientes con VIH, por la decisión de las autoridades, no son una prioridad”.

Cedillos lo dice porque desde finales de 2010 no tienen una plaza en esta área, lo que limitó el personal a cuatro médicos.

Desde 2000, el hospital implementa el cuarto eje de atención a pacientes con VIH: la terapia antirretroviral, que hasta la fecha ha cubierto a 1,300 pacientes. Es el centro de salud que más personas con VIH atiende en El Salvador.

Previo a esto tenían tres ejes de atención: el apoyo psicológico y social, apoyo nutricional y la prevención, diagnóstico y tratamiento de las infecciones.

Para el jefe del servicio de Infectología, el no contar con un médico en su área ha sobrecargado la consulta para todos los facultativos que siguen trabajando en el Rosales.

“Ha afectado la calidad de la atención, porque el paciente con VIH requiere un manejo más allá de la terapia antirretroviral; la infección misma o el tratamiento pueden producir otras complicaciones. También necesitan manejo, y obviamente ellos padecen de problemas de salud como todas las personas sin VIH”, añadió.

Lo lamentable es que ahora han tenido que espaciar los controles: pacientes que se veían cada mes, ahora se ven cada dos meses.

Pese a esto, dice tratar de que se mantenga la calidad de atención para las personas con VIH, mientras continúan la atención de las otras enfermedades infecciosas.

El año pasado, solo en este hospital iniciaron con terapia antirretroviral un promedio de dos pacientes nuevos cada día; una terapia que es compleja y obliga adherencia completa al tratamiento de los pacientes, que requiere consejería.

Asimismo, el doctor Cedillos lamentó que esta siga siendo una “enfermedad que está sujeta a estigma y discriminación, y que por lo tanto requiere que manejemos integralmente al paciente, lo cual toma tiempo y exige mucho en cuanto a horas”.