El futbolista Yosnier Mesa, quien abandonó la selección cubana que compitió en la Copa de Oro, llegó a Miami con la intención de jugar en la Liga profesional de Estados Unidos, informan hoy medios locales.
"Lo que caiga", dijo Mesa al diario "El Nuevo Herald" sobre la posibilidad de integrarse a la Major League Soccer (MLS) o la North American Soccer League. "Mi objetivo es jugar profesionalmente en Estados Unidos".
Oriundo de la central provincia de Cienfuegos, Mesa, de 27 años, escapó en la madrugada del viernes después del desafío que México ganó por 5-0 a Cuba y cuando la delegación se encontraba alojada en Charlotte, Carolina del Norte.
"No tengo nada que perder y mucho que ganar", dijo el volante cubano, quien entró como suplente en los reveses ante Costa Rica y México. "Quiero que la gente sepa que estoy aquí y de esta manera algún equipo me pueda dar la oportunidad de jugar", añadió.
Precisó que se encuentra en excelente forma física y listo para probar suerte en las filas profesionales como han hecho otros cubanos que dejaron el plantel cubano, entre ellos Osvaldo Alonso, de Sounders de Seattle, y Maykel Galindo, de FC Dallas, ambos de la MLS.
Mesa asistió a dos Mundiales de fútbol sala de la FIFA. En el primero, anotó tres goles en Brasil 2008. En Taiwán 2004 convirtió uno.
Contó que la huída en el hotel Holliday INN en Charlotte, la hizo a través de una escalera de incendio.
"Fue un poco difícil porque los entrenadores estaban en el lobby del hotel", recordó. "Llevaba un vaso en la mano porque si me veían podía decir que iba en busca de hielo".
Su tío Julio explicó que hizo el recorrido en automóvil desde Miami a Charlotte para poder saludar a Mesa. Reseñó que durante el medio tiempo del encuentro frente a México, su sobrino le hizo una señal que comprendió a la perfección.
Al concluir el desafió, Julio siguió al autobús del equipo cubano y esperó durante varias horas en las afueras del hotel. Dos horas después parpadearon las luces de una habitación en el octavo piso. Era el aviso esperado.
"Resultó un momento muy emotivo", comentó Julio. "Acá añorábamos que él hiciera eso, pero no podíamos presionarlo, porque se trata de una decisión muy personal. Cuando Yosniel entró al vehículo sentí una emoción indescriptible".