El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) indicó en un comunicado que "reforzará la vigilancia del volcán con equipos especializados", tras registrar este lunes cinco pequeñas explosiones de gas y cenizas que generaron columnas de hasta 300 metros de altura sobre el borde activo del cráter.
A lo interno del cráter del coloso, ubicado en la provincia de Masaya y a 23 kilómetros al sureste de Managua, las autoridades han detectado "derrumbes" provocados por las explosiones.
También confirmaron la ampliación de una fisura ubicada en la parte suroeste del cráter, "la que se encuentra susceptible a derrumbarse", agregó el Ineter.
En la mañana del lunes el volcán registró una expulsión de rocas incandescentes, lo que originó un incendio en un área de 1,5 hectáreas, que ha sido controlado, y causó el cierre del Parque Nacional del que forma parte.
El coloso, de 638 metros de altura, permanece bajo vigilancia desde el pasado fin de semana tras aumentar la emisión de gases y la temperatura y se descubrió una fisura distinta al cráter, por donde se escapan los gases.
El Santiago es uno de los seis volcanes activos en Nicaragua, y desde 1520 ha registrado al menos 18 diferentes actividades, incluidas erupciones volcánicas en 1772 y 1820, según informes oficiales.
El Ineter, además, precisó que en noviembre de 1965 ese volcán presentó la última actividad eruptiva marcada, que incluyó potentes explosiones y grandes derrumbes en sus alrededores.