$114.9
millones es el nivel acumulado de depósitos del Gobierno en el BCR hasta marzo. En febrero eran $66.7 millones.
$13,232.8
millones es el nivel de la deuda pública total, interna, externa y pensiones al cierre del primer trimestre.
Sobre las LETES
Este tipo de financiamiento es muy criticado por varios analistas.
Son pequeños porcentajes de la deuda del Gobierno. El inversionista que lo compra es propietario de ese porcentaje de deuda.
El Gobierno las vende a través de papeles o títulos, para que cuando llegue su vencimiento, el inversionista recupere su dinero con una tasa de interés adicional.
Se pueden vender con vencimientos que van desde los tres meses hasta los 12 meses, que es el plazo máximo de esta herramienta.
Cuando la deuda por esta herramienta subió a $868 millones, el Gobierno decidió financiarla con otro tipo de títulos. Fue que se creó la figura del eurobono salvadoreño, que se paga a un plazo más largo.
La deuda pública de corto plazo subió rápidamente durante el primer trimestre del año. Los datos del Banco Central de Reserva (BCR) indican que el gobierno central tiene cada vez más problemas para mantener la caja chica con liquidez.
La venta de Letras del Tesoro (LETES) incrementó $141.2 millones entre enero y marzo de 2012. Pero al comparar con marzo 2011 el saldo de LETES subió $445 millones. Al cierre del primer trimestre del año, el Gobierno tiene una deuda acumulada de $710.9 millones, que debe pagar a más tardar en un año, reconociéndole a los inversionistas un interés de hasta un 3%.
Ya estamos llegando al límite, dijo Carlos Cáceres, ministro de Hacienda, cuando se le consultó hasta dónde llevarían estas ventas de títulos. En la última semana de abril se habían realizado 16 ventas de LETES y con esto está más cerca la barrera de $800 millones.
La última vez que el Gobierno superó este límite decidieron vender eurobonos por la misma cantidad. Estos títulos se pagan hasta a más de 20 años y sirvieron para financiar la deuda acumulada de corto plazo.
Cáceres no quiso revelar cuánto tienen previsto emitir en LETES en 2012, pero según las metas que se propusieron al Fondo Monetario Internacional (FMI), este año el saldo cerrará en $300 millones.
Las necesidades de financiamiento en el Gobierno han superado la capacidad para ir generando ingresos. Carlos Acevedo, presidente del BCR, dijo: Estamos en una situación done la caja está tan apretada que incluso las necesidades del día a día del Gobierno se ven complicadas de resolver.
Puso, por ejemplo, el pago de salarios a los que proveen de bienes y servicios. Si no se arregla este problema, podríamos eventualmente enfrentarnos a una situación en la que incluso no haya para pagarles, explicó.
Fitch advierte
Santiago Mosquera, director de riesgo soberano para Latinoamérica de la agencia calificadora Fitch Ratings, advirtió de la futura amenaza que representan las LETES.
Es preferible mantener deuda de largo plazo, con un servicio y unos intereses más manejables, dijo el experto. Un aumento (en la deuda) afectará la consolidación fiscal que El Salvador ha estado buscando, agregó.
Añadió que el país ya viene de condiciones difíciles desde 2011 por los impactos de los desastres naturales y el bajo crecimiento económico. Estos antecedentes impidieron el cumplimiento de las metas con el FMI para el préstamo de $785 millones.
Mosquera enfatizó que la pausa que se le ha puesto a dicho préstamo no tiene tanta relevancia para la calificación de El Salvador como el nivel de endeudamiento. El país se mantiene con una nota de BB, perspectiva estable. Continuamos evaluando, comentó.
Según Mosquera, ya las condiciones que llevaron a pedir el préstamo con el FMI se han superado.
Mientras, en cuanto a los ingresos por impuestos, el BCR indica que se han recolectado $848.2 millones en el primer trimestre, es decir, un incremento del 10.2% en comparación al mismo periodo del 2011. En esta época del año llegan todos los pagos del Impuesto Sobre la Renta a las finanzas públicas y esto crea un respaldo que, según analistas, dará soporte solo en la primera mitad del año.
Los gastos corrientes ascienden a $1,046.7 millones, destinados a bienes, servicios y subsidios. No son inversiones productivas.
Dentro de los gastos corrientes, los intereses que está pagando el Gobierno por la deuda que ha adquirido incrementó en $36.5 millones en comparación a 2011. Significa que se está pagando más por acceder a financiamiento. Por intereses se han pagado $157.1 millones a marzo pasado, cuando en 2011, la misma fecha, fueron $122.4 millones, datos del BCR.