Es un final que Pep se merecía. Había que homenajear al mejor técnico de la historia del Barça.
Con el tiempo
dirán que hacíamos buen fútbol. Ganar 14 títulos en cuatro años es muy difícil.
El Barcelona cerró la temporada ayer con una fiesta en el Camp Nou celebrando la Copa del Rey, conquistada el viernes en el Vicente Calderón ante el Athletic de Bilbao, y los otros tres títulos conseguidos esta misma temporada: la Supercopa de España, la de Europa y el Mundial de Clubes.
El estadio azulgrana presentó una buena entrada para dar las gracias a sus ídolos, entre ellos, claro está, el ahora extécnico Pep Guardiola, que se despidió de su gente sin hablar.
No hubo discursos en la celebración de los campeones y solo se escuchó, antes de que empezara lo bueno, a los cuatro capitanes del primer equipo: Carles Puyol, Xavi Hernández, Víctor Valdés y Andrés Iniesta.
Carles dio las gracias a los suyos por ser como sois y Xavi dejó claro lo que siente: Sois la mejor afición del mundo. Por su parte, el de Fuentealbilla gritó: Vosotros sois nuestro motor, sois fundamentales.
Hubo actuaciones musicales, acrobacias, fuegos artificiales y todos los protagonistas de esta temporada culé saltaron al terreno de juego, engalanado para la ocasión.
Manel Vich, maestro de ceremonia, fue presentando a los jugadores, al cuerpo técnico y a los últimos en salir, Pep Guardiola y Tito Vilanova, nuevo técnico catalán, que aparecieron juntos en escena.
El equipo posó con los cuatro títulos y dio una tranquila vuelta de honor que Guardiola dedicó a Thiago, con el que compartió sus secretos en sus últimos minutos en el césped del Camp Nou como entrenador del Barcelona.
Mientras tanto, cuatro personas fueron detenidas por la policía durante la final de la Copa del Rey en Madrid, tres por resistencia, desobediencia y atentado contra agentes de la autoridad, y un cuarto también por atentado a agente de la autoridad e injurias a la Corona española.
Pep Guardiola celebra su última victoria con el Barcelona en el Camp Nou