La cifra de personas fallecidas en medio de las fuertes lluvias y vientos huracanados de los últimos días en Nicaragua aumentó a ocho, confirmaron hoy autoridades del sistema de prevención de desastres del país.

El director del Sistema de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED), Guillermo González, confirmó que dos personas perecieron ahogadas en el lago Xolotán, en el extremo norte de Managua, tras ser arrastrados por una corriente formada por los fuertes vientos que acompañaron las lluvias la víspera.

Brigadistas voluntarios de la Cruz Roja nicaragüense buscan los cuerpos de las víctimas que pescaban en el lago, cuando tuvo lugar el accidente. Según un informe del servicio de meteorología local, los vientos que soplaron en la capital el sábado alcanzaron rachas de más de 40 kilómetros por hora.

El resto de las víctimas, seis en total, murieron en la región montañosa del norte de Nicaragua, arrastrados por las fuertes corrientes de ríos crecidos por las copiosas lluvias de la temporada de invierno que vive el país desde el pasado 20 de mayo.

Según el reporte de la Defensa Civil, hasta el momento al menos 4.440 personas han resultado afectadas como consecuencia de las precipitaciones, mientras que 881 viviendas sufrieron diversos daños, incluidas 21 totalmente destruidas. Asimismo, se ha evacuado a diez familias integradas por 61 personas.