El equipo dirigido por Roy Hodgson se llevó los tres puntos ante una Suecia que ya quedó eliminada y ahora comparte el primer lugar del Grupo D con Francia. Los británicos necesitarán apenas un punto contra Ucrania en la última jornada para clasificarse a la próxima fase.

Theo Walcott se consagró como la gran figura de los británicos, ya que en la apenas media hora que estuvo en el campo de juego anotó un gol y concedió una asistencia a Danny Welbeck para revertir un resultado adverso y ganar el partido.

Los goles del ganador fueron anotados por Andy Carroll, el propio Walcott y Welbeck, quien se lució con un tanto antológico de taco, mientras que Glen Johnnson en propia meta y el defensor Olof Mellberg convirtieron los dos goles para los suecos.

Inglaterra encarará así la última jornada con la tranquilidad de saber que un empate le valdría para acceder a los cuartos de final y con la alegría de recuperar a Wayne Rooney, quien se perdió los dos primeros partidos del grupo por una suspensión.

Por su parte, Suecia, con su estrella Zlatan Ibrahimovic hundido en penumbras, se convirtió en el segundo equipo eliminado hasta el momento, después de Irlanda.

Ya con la formación inicial, Hodgson ideó un planteo mucho más ofensivo para Inglaterra respecto al debut contra Francia.
El potente Andy Carroll se ganó el puesto en el once titular en detrimento de Alex Oxlade-Chamberlain y, así, el delantero del Liverpool acompañó a Welbeck en la ofensiva.

El equipo inglés asumió con criterio su condición de favorito para llevarse los tres puntos y generó ocasiones de peligro desde los primeros minutos.

A los siete minutos, Scott Parker, de gran tarea, lanzó un cañonazo desde la entrada al área para que Andreas Isaksson respondiera con una atajada nutrida de buenos reflejos.

Un cabezazo de Welbeck desviado y un tiro de Zlatan Ibrahimovic a las manos de Joe Hart sirvieron como antesala para la apertura del marcador.

Se jugaban 23 minutos, cuando Steven Gerrard lanzó un centro al área desde casi 35 metros y Carrol se elevó sobre el punto del penal para ejecutar un cabezazo superlativo y clavar la pelota junto a un palo. La combinación marca Liverpool funcionó a la perfección y pareció encaminar al conjunto británico hacia una cómoda victoria.

En el otro bando, Ibrahimovic permanecía inmerso en pleno fastido, lento con la pelota en los pies y demasiado egoísta en los últimos 20 metros. Suecia se encaminaba al descanso sin atisbos de respuestas.

Sin embargo, la segunda parte presentó un escenario opuesto. El equipo escandinavo reaccionó a tiempo gracias a las jugadas de balón parado y el control del juego se transformó en anarquía.

El empate sueco se produjo a los 49 minutos, cuando Ibrahimovic lanzó un tiro libre a la barrera y en el rebote ejecutó una volea fallida para que la pelota le cayera a Mellberg quien definió rápido, el balón rebotó en Hart, luego en Johnson hasta entrar en la portería.

Mientras, el suspendido Rooney miraba desolado en la grada e Inglaterra comenzaba a verse en una pesadilla.

El plan inglés se complicó aún más a los 59', cuando Sebastian Larsson envió un tiro libre al área desde unos metros cercanos a la mitad de cancha y nuevamente Mellberg encontró el espacio para anotar de cabeza junto a un palo.

Justo cuando parecía que la novela inglesa tendría un nuevo capítulo de terror, apareció la rápida respuesta de los de Hodgson: el recién ingresado Walcott cambió el curso del partido en la última media hora de juego.

El extremo del Arsenal controló el balón en la puerta del área, lanzó un disparo apenas desviado en el pie de Larsson que se coló por detrás del cuerpo de Isaksson, a los 63 minutos.

El propio Walcott volvió a aparecer a los 78, para introducirse en el área rival después de dejar a dos hombres en el camino y asistir a Welbeck, quien realizó un gesto técnico mágico y definió de taco y de espaldas a la portería de Isaksson.

Inglaterra deberá enfrentar al local Ucrania el próximo martes ya con el regreso de Rooney y con la necesidad de sumar apenas un punto para seguir vivo.