Se han estado haciendo las gestiones correspondientes para crear las agregadurías policiales en Guatemala y Colombia.
David Munguía Payés
ministro de Justicia y Seguridad Pública
Solo se está esperando que los gobiernos de Guatemala y Colombia acepten la propuesta hecha con relación a los dos jefes policiales.
Ministerio de Relaciones Exteriores
posición oficial
Pendiente de ejecutar
Las agregadurías policiales, según el ministro de Seguridad, serán una especie de consulado.
Previo jubilación
Para Munguía Payés, los oficiales policiales enviados a las agregadurías que serán creadas son jefes que están a punto de jubilarse, para aprovechar la experiencia obtenida, dijo recientemente.
Posibles países
Guatemala, Colombia, Honduras y Nicaragua son los países que según el ministro de Seguridad tienen relevancia para la seguridad en el país. Por eso se tiene previsto abrir oficinas policiales en estos, a pesar de que la inversión es elevada, según explicó.
judicial
La Policía Nacional Civil (PNC) tiene cinco meses de retraso en la habilitación de las agregadurías policiales en países de Centro y Suramérica. El proyecto ha sido retomado por las actuales autoridades de Seguridad, después de cuatro años de firmado un convenio con la cancillería, en el cual se establecía la creación de oficinas policiales en algunas embajadas salvadoreñas.
El ministro de Justicia y Seguridad Pública, David Munguía Payés, aseguró la semana pasada que tienen algunos retrasos para abrir esas oficinas policiales en Guatemala y Colombia.
Se han estado haciendo las gestiones correspondientes para crear la agregaduría policial en Guatemala y Colombia, que estuviera relacionado con el FBI, afirmó el ministro.
La función de los agregados policiales, según Munguía Payés, es encargarse de generar información de seguridad pública de los países donde sean destacados. La idea es que los agregados se conviertan en una especie de cónsules policiales, que tuvieran relación con las autoridades de Seguridad Pública, nos pasaran informes, nos dieran recomendaciones. Es similar a lo que desarrolla un cónsul en el área de negocios, agregó.
Los países en donde se intenta crear agregadurías policiales son elegidos a partir del impacto que generan los índices criminales en el país. Dos de los candidatos a convertirse en agregados policiales en Colombia y Guatemala son el exsubdirector de Seguridad Pública comisionado Hugo Ramírez Mejía y el exjefe de la Inteligencia Policial Édgar Lizama.
Desde el pasado 28 de enero, cuando fueron removidos de sus cargos, se anunció que serían enviados a misiones en el extranjero. Desde entonces los dos oficiales no tienen oficina, personal a su cargo, ni labores asignadas. Ni siquiera tienen un horario que cumplir. Los dos oficiales se han destacado como jefes de delegaciones policiales.
Ellos están esperando el beneplácito de los gobiernos de Guatemala y de Colombia, porque esto es como cuando propones a un embajador o el cónsul, se lo propones al país y ellos miran su récord y dan su beneplácito, explicó el titular de Justicia.
Además, el funcionario dijo que entre sus propuestas estaba la creación de una agregaduría en México, pero debido al nombramiento del exdirector de la PNC Carlos Ascencio como embajador en tierras aztecas, esto ya no fue necesario.
El convenio firmado hace cuatro años por parte del anterior Gabinete de Seguridad con la Cancillería de la República fue producto de una estrategia regional de seguridad presentada por el entonces presidente de la República, Antonio Saca, durante una reunión de mandatarios de Centroamérica, quienes aceptaron la propuesta.
En el listado aparecían los países centroamericanos. El exdirector de la PNC Ricardo Menesses fue destacado dos años antes en la embajada de Washington, Estados Unidos, con ese propósito. Sin embargo, según las autoridades policiales, tuvo pocos resultados (ver nota aparte).
Aunque el ministro de Justicia y Seguridad no detalló la inversión que representa para el país crear las agregadurías policiales, señaló que el gasto será oneroso.
Pese a ello, agregó que El Salvador espera crear, además de Guatemala y Colombia, oficinas policiales en Honduras y Nicaragua.