Otra vez. Carlos Ayala se lamenta tras la segunda derrota de Firpo, mientras los jugadores de Águila festejan el triunfo.

Tuvimos un debut para el olvido, pero recuperamos los tres puntos y ante un buen rival como es Firpo.”
Llegó el profe
El mexicano Juan de Dios Castillo y todo su cuerpo técnico, incluyendo al preparador físico colombiano Carlos Villarreal, estuvieron ayer en el estadio Sergio Torres Rivera de Usulután, para ver el juego entre Firpo y Águila. “El Cuate”, quien recién ha tomado las riendas de la selección nacional, presenció tres encuentros de la segunda jornada del Apertura 2012: el viernes vio a la UES y Juventud Independiente. El sábado el Metapán-FAS y ayer el Firpo-Águila.
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El panorama de Firpo pinta tan gris como los nubarrones que se estacionaron ayer sobre el estadio Sergio Torres de Usulután. El cuadro pampero sufrió su segunda derrota al hilo y esta vez su verdugo fue Águila. Un cuadro emplumado que encontró bálsamo para ahogar la pena moral que les ocasionó Alianza en la fecha anterior. El único tanto del compromiso fue obra de Darwin Bonilla, un golazo que, sin embargo, no alcanza a pagar el pobre espectáculo.

Ayer Firpo y Águila entraron al césped de la “Caldera del Diablo” con la soga al cuello. Perdieron en la jornada inaugural y no podían darse el lujo de sufrir un revés más. Con ese espinoso panorama soplándoles en la nuca, Edgar Henríquez y Víctor Coreas escogieron a sus mejores piezas para encarar el derbi oriental.

“Kiko” apostó por su acostumbrado 4-4-2, pero cambió dos piezas respecto al once que perdió en la fecha anterior. La derrota y el pésimo rendimiento que ofrecieron ante los bombarderos le pasó factura al volante Héctor Salazar y al delantero Harold Alas. En su lugar, llegaron el experimentado Jorge Sánchez, para mover la zona ancha, y Carlos “el Rapado” Ayala.

Víctor Coreas también movió su ajedrez inicial respecto al once titular que cayó ante Alianza. Ayer se quedaron en la banca Isidro Gutiérrez e Irving Flores, así como Osael Romero, por dolencias físicas, y de quien se ha informado que podría marcharse al Libertad de Paraguay.

Así, en el 3-5-2 Coreas tuvo como novedades el ingreso de Ronald Torres por el corredor derecho, Javier Hernández en función de enganche e Irza Santos como delantero a la par de Walter Soto.

Firpo, aupado por su público desde los graderíos, tomó la manija del partido desde el pitazo inicial, achicó los espacios y llevó al Águila a jugar en su propio terreno. Poco o nada ofreció el cuadro negro naranja en ofensiva durante el primer cuarto de hora. Lo suyo fue alejar la pelota lo más posible del arco de Benji Villalobos y apelar porque algún pelotazo pudiera ser capitalizado por Irza o Walter Soto.

Firpo, por su parte, apostó a la sociedad entre Dennis Alas y Sánchez en la tómbola central y las incursiones de Romeo Monteagudo y Marlon Martínez por el corredor izquierdo.

Fue Marlon el primero en revelar sus malas intenciones. Al '6, el juvenil se encontró un balón en los linderos del área y sacó un zurdazo que se fue apenas desviado de la cabaña defendida por Benji. 10 minutos más tarde lo intentó Ayala con un cabezazo sin dirección exacta.

Por Águila, la única llegada de peligro la constituyó un violento remate de Mardoqueo Henríquez que Dago Portillo, en vuelo espectacular, alcanzó a desviar hacia el tiro de esquina. Para celebrar esa llegada, la afición emplumada tuvo que esperar casi 40 minutos de partido.

Consumadas esas dos llegadas pamperas y la de Águila, el partido, lejos de calentar y mejorar el espectáculo, entró en un ritmo parsimonioso, se cargó de faltas que interrumpieron cualquier intento de mejoría. Ni uno ni otro dominaba con claridad y mucho menos le daba un buen tránsito al balón en el terreno de juego.

Así, no fue raro que el partido pintara un pálido 0-0 al cierre de los primeros 45 minutos, y que tanto los jugadores usulutecos como migueleños se fueran a los camerinos bajo un manto de pitos. Nuevamente, ambos quedaron temporalmente en deuda con sus aficiones.

El complemento arrancó igual de pausado y pobre en espectáculo como se cerró la etapa inicial. Ni el ingreso de Isidro Gutiérrez por Ronald Torres, al '42, ni la llegada de James Owuso para reforzar la media cancha taurina avivó la acción.

Ambos cuadros se perdieron sin profundidad en sus llegadas y sin una persona con visión que acertara en el último pase. Ambos apostaron a la inercia y las llegadas fueron esporádicas.

Firpo vio ahogado su grito de gol en un zapatazo de Anel que Mardoqueo Henríquez sacó sobre la línea de gol cuando el cronómetro se devoraba el minuto '62. Y Águila generó el sufrimiento de su afición en un remate de cabeza de Soto dos minutos más tarde.

El gol, sin embargo, llega en situaciones insospechadas. Y esta ves se hizo presente por la vía del tiro libre. Darwin Bonilla, al '71, abrió el cerrojo taurino con un remate de tiro libre que dejó sin efecto la estirada de Dago Portillo.

En adelante, hubo un par de llegadas más, Firpo desperdició más en el intento de empatar y después fue un mar de lamentos. Ha perdido seis de seis puntos.

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Águila revive al vencer a Firpo 1- 0 en Usulután