Buscamos instalar tanques nuevos, óptimos y seguros, para portar el GLP. La gente mediría el precio del GLP y el de la gasolina.
Ricardo Salazar
director hidrocarburos en el MINEC
Si hay una normativa, podrían impulsarse los talleres con certificación que garanticen el correcto funcionamiento.
Enrique Portillo
director ASOGAS, en 2008
$1,000
Costo máximo estimado para hacer la conversión de un vehículo para tener tanque de gas.
60%
Reducción estimada de precio del gas natural en lo que va del año.
Las legislaciones
Instalar un tanque para gas es más accesible para los que usan gasolina que para los que usan diésel. Se estima que costaría entre $800 y $1,000 por vehículo.
La legislación que se aprobó en El Salvador tiene similitudes con la que se aprobó en República Dominicana y que ya está funcionando. Ahí se pensó primero la importación de gas natural para generar energía. Después incluyeron los vehículos.
Hay países como Argentina que ya tienen una fuente nacional de la materia prima y eso reduce sus costos. Ya tienen las plantas compresoras para los tanques vehiculares. En Perú apostaron por estimular la inversión con precios más atractivos.
Durante la discusión de cómo incorporar el gas licuado de petróleo en el mercado de combustibles para automóviles, los diputados habían considerado incluir en el precio por galón algunos de los impuestos que ya pagan las gasolinas.
Hay talleres que, por ejemplo, están considerando cofinanciar la conversión del motor del cliente a cambio de cierta fidelidad en el mantenimiento. En las estaciones de servicio, además, estará prohibido dispensar el gas en cilindros o tambos.
La guía para comercializar gas como alternativa a las gasolinas podría conocerse este año, según las metas que se ha trazado el Ministerio de Economía (MINEC). Sin embargo, el sector privado espera tener a la mano propuestas concretas antes de calificar la iniciativa.
Hay dos tipos de gas que despertaron interés: el natural, que se obtiene de yacimientos de rocas; y el derivado del petróleo, que ya se usa en el país con otros fines.
En 2008, la Asamblea Legislativa autorizó una ley que regula la importación, exportación, almacenaje, transporte, distribución y comercialización del gas natural.
Pero, al mismo tiempo, incluyó la verificación de la conversión de vehículos que usan hidrocarburos, para que puedan usar este material como alternativa.
Hemos analizado nuestra ley y vemos necesario hacer una serie de reformas y reglamentos técnicos que establezcan las condiciones de seguridad, dijo Ricardo Salazar, director de Minas e Hidrocarburos en Economía.
Este semestre esperamos dar el banderillazo a talleres y estaciones de servicio que estarán autorizados para convertir vehículos o para venderlos respectivamente, comentó Salazar.
Esto es necesario porque el uso del gas, cualquiera que sea su origen, exige una adaptación en el motor (ver ilustración para el caso del gas de petróleo), ya que no se puede usar el mismo tanque que recibe la gasolina.
La idea es que se fabriquen tanques móviles, para que el conductor pueda decidir cuándo usar hidrocarburo y cuándo llenar con algún tipo de gas.
Según Salazar, han llegado a Economía 14 solicitudes de gaseras y 10 más de talleres que tienen interés en invertir para desarrollar este mercado.
¿Qué tipo de inversión se requiere? En el caso de los empresarios distribuidores, se requiere tener una estación de servicio con el equipo especializado para dispensar gas. En el caso de los talleres, tendrán que realizar la conversión del motor con autorización de la dirección del MINEC. Si no tienen los permisos, consideran algún tipo de infracción que no se ha definido.
Pero, además, hay una inversión de mayor escala en infraestructura. El gas natural requiere de plantas especiales, donde se comprime el producto antes de comercializarse en estaciones de servicio.
Este medio intentó con insistencia conocer la postura de la Asociación Salvadoreña de Importadores y Comercializadores de Gas Propano (ASOGAS), pero al cierre de la nota no fue posible obtener su postura. La Asociación Salvadoreña de la Industria Petrolera (ASAPETROL) indicó que mientras no existiera una propuesta concreta del Gobierno no podían dar un análisis.
Estimular inversión
Igual que muchas otras materias primas, el gas rinde mejores resultados empresariales cuando se compra en grandes volúmenes.
Salazar indicó que la ley vigente aprobada en 2008 se pusieron condiciones para la generación de energía eléctrica, para luego trascender a otras esferas.
Así, entre la generación de electricidad y el consumo en automóviles, se podrían generar suficientes volúmenes como para que sea atractivo.
Pero el MINEC pretende ir incluso más lejos. Implica encontrar inversionistas que tengan el interés de apostarle a nuestro país y soy de la idea de ver no solo como mercado del parque vehicular, sino ver el mercado centroamericano, comentó.
Hasta el momento, la principal ventaja de El Salvador es contar con la ley para el proceso.
En las naciones vecinas hay estudios sobre la posibilidad de introducir esta alternativa para combustibles, pero tampoco hay acciones concretas.
El gas natural es un combustible que permite tener menores riesgo de incendios y todo ese tipo de cosas, pero lo más atractivo es en cuanto al precio y valor, destacó Salazar. Por ahí esperan también que las personas se animen a invertir en la conversión. De hecho, ocurre lo mismo con el gas que se obtiene procesando petróleo.
Primero, para el gas natural, el precio es un tercio en comparación al petróleo. Esta diferencia ha empujado su consumo en otros países (ver nota secundaria).
También en el gas fósil se percibiría un costo equivalente a la mitad del actual. Podría estar entre $2 y $2.5 por galón.
En todos los casos, el país sigue siendo dependiente de los precios que se impongan en el mercado internacional, porque no hay país en la región que produzca alguna de estas materias primas.
El tema es que este tipo de mercado en general no podemos garantizar que los precios se van a mantener, advirtió el funcionario de Economía.
Según los datos acumulados del año, el gas propano por ejemplo ha bajado un estimado del 60% en su precio referencia internacional. El costo promedio de la tonelada métrica de gas bajó de $200 a $120 este año.