La solución al conflicto de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) no se debe traducir en una reproducción de lo ocurrido en la elección de la magistratura 2009, en Casa Presidencial, cuando hubo una distribución de cargos, y no una elección de magistrados basada en la idoneidad del puesto y los perfiles de los postulados, advirtió ayer Óscar Luna, procurador para la Defensa de los Derechos Humanos.
Luna, mediante un comunicado de prensa, exhortó ayer a los partidos políticos a tener un interés común de conformar una CSJ estrictamente independiente, imparcial y alejada de toda vinculación política partidista.
Luna llamó a que la solución al conflicto de la CSJ no deba condicionar el pleno funcionamiento del órgano de Estado.
Falta transparencia
El defensor del pueblo mostró su preocupación ayer por la poca transparencia con que se manejan las reuniones. Reflexionó que si bien han existido muchas especulaciones desde que los partidos iniciaron sus reuniones en la Casa Presidencial y que incluso el mismo presidente Mauricio Funes ha denunciado esas informaciones no oficiales, tampoco el Gobierno ni los partidos políticos ha brindado la información mínima para que la ciudadanía tenga noción de las discusiones, a pesar de la reserva que dictaron los partidos.
El procurador de Derechos Humanos pidió que los partidos escuchen los llamados de todos los sectores de la sociedad que se pronuncian sobre el conflicto. Asimismo, reiteró que de no hallarse una pronta solución a la crisis mediante el diálogo, promovido por la Presidencia de la República, será el mismo Luna quien pedirá la intervención de la Secretaría General de la Organización de Naciones Unidas.