Hay que fortalecer la independencia de la Corte Suprema eligiendo a gente que no tenga una línea partidaria.
Donato Vaquerano
jefe de bancada de ARENA
politica
ARENA asiste hoy a la octava reunión interpartidaria para zanjar la crisis de poderes de Estado con convicción de que no dará sus votos para que los abogados Ovidio Bonilla y Salomón Padilla integren la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
El jefe de bancada y miembro de la comisión negociadora arenera, Donato Vaquerano, reiteró ayer que estas dos personas (Bonilla y Padilla) no deben estar dentro de esa sala del Poder Judicial por tener vinculación con el FMLN.
Hay que fortalecer la independencia de la Corte Suprema de Justicia eligiendo a gente que no tenga una línea partidaria, o de mando o que les ordenen desde una cúpula de partido qué hacer, reiteró Vaquerano.
Los partidos políticos acordaron, en su séptima reunión del miércoles pasado celebrada en Casa Presidencial, elegir la generación 2012 de los magistrados del listado de 11 candidatos, es decir, retomar los nombres de los abogados declarados ilegales en sus cargos por la Sala de lo Constitucional.
El director de Información del COENA, Ernesto Muyshondt, había adelantado el pasado jueves en la entrevista Frente a frente de TCS que no votarán por Bonilla y Padilla para magistrado propietario o suplente en dicha sala, por su afinidad con el FMLN.
Lo que queremos es que gente que sí había quedado y que sí ha demostrado muy ampliamente que responde a un partido político no ocupe los puestos de importancia, mucho menos la presidencia de la CSJ, aseguró Muyshondt.
Llamado de Iglesia católica
La Iglesia católica, por su parte, llamó ayer a los partidos políticos a resolver la crisis de poderes de Estado que ya está siendo observada por la comunidad internacional.
Ante la grave situación de crisis política que estamos viviendo en este momento histórico pedimos a todos los partidos políticos, de la manera más respetuosa y atenta, hacer sus mejores esfuerzos, deponiendo sus propios intereses particulares en favor del bien común, garantizando de este manera a la sociedad salvadoreña una verdadera democracia participativa, una fuerte institucionalidad democrática y un auténtico Estado de Derecho, pidió el arzobispo metropolitano de San Salvador, José Luis Escobar.