Estados Unidos descartó hoy que tenga contemplado "reducir o eliminar" la asistencia a la Policía de Honduras, cuyo director, Juan Carlos Bonilla, será investigado por supuestas violaciones a los derechos humanos hace una década.
La prensa local informó este lunes que un informe estadounidense planteaba la posible suspensión de la ayuda financiera a la Policía mientras se investigaba la supuesta participación de Bonilla en un "escuadrón de la muerte", que lo involucraría "en al menos tres asesinatos y desapariciones forzadas entre 1998 y 2002".
La embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa aclaró este lunes en un comunicado que Washington "no tiene planificado ni reducir ni eliminar la asistencia a las Fuerzas Armadas o a la Policía hondureña en los términos establecidos" en la ley estadounidense.
El gobierno del presidente hondureño, Porfirio Lobo, "ha cumplido con los requisitos establecidos en la ley estadounidense que autoriza los fondos" de asistencia, y así lo recoge un informe que el Departamento de Estado envió al Congreso de Estados Unidos, indicó la embajada.
Honduras "ha demostrado una significativa voluntad política para llevar a cabo las complicadas reformas legislativas y constitucionales que se requieren para reforzar el imperio de la ley, y está investigando y procesando a los violadores de derechos humanos", indicó el comunicado estadounidense.
Washington continuará asistiendo al gobierno de Honduras en el proceso de reforma de la Policía, el fortalecimiento de las instituciones democráticas, y el mejoramiento de la protección de la libertad de expresión y de asociación, de los derechos humanos, y el debido proceso de la ley, añadió la misiva diplomática.
Este mismo lunes, el canciller hondureño, Arturo Corrales, reveló en una rueda de prensa que "el Departamento de Estado estadounidense ha conformado una unidad o comisión con el fin de examinar las alegaciones en contra" de Bonilla.
"Si algunos de estos alegatos de hace más de una década encuentran asidero jurídico debe procederse", dijo Corrales, sin más precisiones.
Añadió que mientras no existan pruebas sobre la culpabilidad de Bonilla, su trabajo al frente de la Policía hondureña "goza del apoyo del mandatario hondureño".
Según publicó este lunes la prensa local, Bonilla enfrentó una acusación formal por su presunta participación en ejecuciones extrajudiciales pero en 2004 fue absuelto por un tribunal, y en 2009 la Corte Suprema de Justicia hondureña confirmó ese veredicto.
El canciller Corrales aseguró que un reciente informe del Departamento de Estado sobre Honduras "no descalifica" al país sino que, por el contrario, destaca "los avances en seguridad, crimen organizado, corrupción y lucha contra la impunidad" que ha tenido el gobierno de Lobo.
Estados Unidos "continuará con el apoyo económico y logístico a los operadores de justicia de Honduras", y asistirá al país en la creación de una "unidad independiente, fuerte y profesional que ayude a la investigación de los crímenes complejos, así como el narcotráfico", añadió el canciller.
Por su parte, Lobo dio esta mañana un espaldarazo a la labor de Bonilla, después de afirmar que su gobierno no había recibido una notificación formal de la supuesta reducción de los fondos estadounidenses a la Policía.
"Bonilla no tiene inmunidad, lo que sí les digo es que está haciendo un buen trabajo, y como director de la Policía tiene mi respaldo", agregó el gobernante.
Bonilla asumió en mayo pasado el cargo de director de la Policía, que se encuentra en un proceso de depuración como parte de una reforma integral a la seguridad impulsada por Lobo.