Hemos detectado una pequeña red de custodios que cometían actos de corrupción, como introducir celulares para los internos.
Nelson Rauda
director de Centros Penales
Tres custodios del centro penal de Quezaltepeque (La Libertad) fueron capturados después de ser acusados de introducir celulares en el interior del recinto penitenciario, según informó ayer la Dirección General de Centros Penales (DGCP).
La DGCP identificó a los detenidos como Walter Geovanny Fuentes Zepeda, Santos Arnoldo Aguirre Cabrera y José A. Este último, según el director de Centros Penales, Nelson Rauda, fue el que alertó sobre el hallazgo de los teléfonos; sin embargo, también fue detenido por la policía en vías de investigación.
Rauda dijo que desde hace seis meses la inteligencia penitenciaria le seguía la pista a un pequeño grupo de custodios que podrían estar cometiendo actos de corrupción en ese recinto. El informe de inteligencia sugería, de acuerdo con Rauda, que el grupo estaba suministrando teléfonos, chips y cargadores a los pandilleros que están recluidos en el centro de readaptación.
El pasado jueves en la noche, al momento de hacer el cambio de agentes, el custodio que recibió el turno como comandante de guardia avisó que en una parte escondida del escritorio, que recién había ocupado Aguirre Cabrera, estaban ocultos seis celulares. La policía decidió llevarse a los dos para establecer la veracidad del testimonio, según el director.
A Fuentes Zepeda, según Rauda, se le encontró esa misma noche un cargador para celular escondido en su mochila. Rauda dijo que luego del hallazgo se han tomado algunas medidas de seguridad, como rotar al personal; pero no habló de cambiarlo.
Los tres custodios, según Centros Penales, forman parte de la nueva promoción de guardias que están siendo formados por la Escuela Penitenciaria.
El pasado 5 de abril, las autoridades de Seguridad Pública decidieron retirar al personal militar que se dedicaba a registrar a las personas que entraban y salían de las 11 cárceles que estaban bajo control del ejército. La explicación que dieron es que los nuevos custodios estaban preparados para evitar actos de corrupción.