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La cantidad de familias que fue tocada por la delincuencia en el país aumentó levemente en 2011, en comparación al año pasado, revela la encuesta más reciente de LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA.

Para este estudio, realizado entre 17 y 21 de noviembre, fueron entrevistadas 1,500 personas en todo el país, lo que permite hacer inferencias con un 95% de confianza y un margen de error de más o menos 2.6%.

LPG Datos indaga, cada trimestre, cuántas familias han sido tocadas por la delincuencia, para generar un índice de victimización. El objetivo es retratar la incidencia delictiva en el país y no solo el temor o percepción de inseguridad.

La victimización promedio trimestral de 2011 ha sido de 14.1%, un leve aumento en comparación a la de 2010, cuando el promedio fue de 13.4%.

Una vez más, la región más afectada por la delincuencia es el Área Metropolitana de San Salvador, donde la quinta parte de las familias es afectada por la delincuencia en cada trimestre. En segundo lugar está la región occidental, mientras que los lugares más pacíficos son los municipios paracentrales y los orientales.

La región paracentral, sin embargo, es donde ha existido el aumento neto más grande en cuanto a victimización, al pasar de 10.4% a 11.4%.

La mayoría de estos delitos nunca son de conocimiento de las autoridades, ya que el 60% de los entrevistados asegura que nunca fue a poner la denuncia.

La delincuencia ha sido el tema principal de la agenda pública del país este año. En términos generales ha habido un aumento en la cantidad de homicidios. La modalidad más común de delito, sin embargo, es el asalto en la calle, la extorsión y el hurto en el transporte público, según los resultados de la investigación.

No es extraño, entonces, que los principales problemas del país estén relacionados con la seguridad, una tendencia que se ha mantenido así desde 2009. En este momento, el 65.9% de los salvadoreños opina que el país está mal en cuanto a la seguridad, cifra que se ha mantenido inalterada durante todo el año.

Lo anterior no significa, sin embargo, que el país esté mejor en aspectos económicos. El 71.7% de los salvadoreños opina que el país está mal en cuanto al empleo, mientras que el 82.5% señala que está mal en cuanto al costo de la vida.

En suma, el 73.7% de los entrevistados no duda en calificar la situación actual del país como mala, mientras que el 67% dice que vamos por el rumbo equivocado. Este estado de pesimismo es casi permanente, y solo se ve alterado cuando hay un cambio de gobierno, como el ocurrido en 2004 y en 2009.