La mayor parte de los salvadoreños percibe una reducción en cantidad de homicidios en el país, según la encuesta más reciente realizada por LPG Datos, la unidad de investigación social de LA PRENSA GRÁFICA. Para este estudio, realizado entre el 11 y 14 de mayo, fueron entrevistados 1,200 ciudadanos en todo el país, lo que permite hacer inferencias sobre la opinión de toda la población con un margen de error de 2.9% y un nivel de confianza del 95%.
La primera pregunta que se hizo a los ciudadanos fue: el Gobierno asegura que la cantidad de homicidios cometidos por pandilleros ha bajado en los últimos meses. ¿Usted cree que eso es cierto? El 52.3% de los entrevistados respondió que sí; el 42.4% opina que los homicidios no han bajado o que han seguido igual; mientras que el resto no opinó al respecto.
A las personas que han percibido una reducción en los homicidios se les pidió que mencionaran cuál es la principal razón para ello; el 24.7% lo ha adjudicado al trabajo de la PNC y el resto a autoridades de seguridad, mientras que el 46.8% lo adjudica al acuerdo entre pandillas, al acuerdo con las pandillas, al acuerdo entre pandillas y el Gobierno, acuerdo entre la Iglesia católica y las pandillas. El resto de personas mencionó otras razones o no contestó la pregunta.
La gente, entonces, opina mayoritariamente que el acuerdo es la principal razón de la disminución de los homicidios. Ahora, ¿opina la gente que este acuerdo es solo entre pandillas o que el Gobierno es parte de él? Para indagar este punto, al momento de la entrevista se le leyó a la gente lo siguiente: en los últimos días ha habido un debate en torno a un acuerdo que involucra a pandillas rivales, la Iglesia católica y el Gobierno. Le leeré las dos versiones sobre ese acuerdo, y me gustaría que me dijera cuál cree usted que se acerca más a la realidad. Luego de oír las opciones, el 37.3% opina que hubo un acuerdo de no agresión entre las pandillas para bajar los homicidios, y que la Iglesia y el Gobierno solo han mediado; el 45% se inclina más por la versión según la cual ha habido un acuerdo de no agresión entre las pandillas y el Gobierno, y que la Iglesia solo les ha ayudado a hacerlo. El resto de entrevistados no opinó al respecto.
Al margen del grado de involucramiento que ha tenido el Gobierno, desde que se anunció el acuerdo, la Dirección General de Centros Penales ha tomado decisiones que afectan la vida carcelaria de varios líderes pandilleros. En la encuesta se sometió a escrutinio tres de estas. La gente no está de acuerdo con que varios líderes de pandillas hayan sido sacados de una prisión de máxima seguridad, y no están de acuerdo con que se retiren las tareas de vigilancia que venía realizando el ejército cerca de varios penales. La gente sí aprueba que ahora se permita el ingreso de más visitas a los pandilleros.
Luego de anunciar su tregua, los pandilleros pidieron perdón a la sociedad por el daño que han provocado, pero solo el 10.9% cree en la sinceridad de esas muestras de arrepentimiento. Es más, el 43% de las personas no cree que sea positivo para la sociedad que los pandilleros dejen de matarse entre sí, contra el 41% que opina lo contrario.
Finalmente, el Gobierno está actualmente pidiendo a la sociedad que vea un gesto de buena voluntad en el acuerdo de las pandillas, y que se les tienda la mano para abandonar su vida delictiva. A la gente se le preguntó qué tipo de ayuda se le puede dar a estas personas. El 41.9% dice que un empleo; el 6% dice que necesitan ayuda psicológica; el 5.6% recomienda ayuda espiritual; el 2.8% habla de acceso a la educación; el 7% propone talleres y programas de reinserción; mientras que el 14% dice que nada.
Ahora bien, hay la sensación de menos homicidios en la calle, pero, ¿ha bajado la delincuencia? La gente cree que sí, pero no se siente más tranquila en su casa ni al abordar el bus; es más, al indagar si han sido víctimas de delitos en los últimos tres meses, el índice de victimización aumenta ligeramente con respecto al trimestre anterior al pasar de 12.8% a 13.5%.
Lo anterior significa que en el curso de tres meses, el 13.5% de los hogares salvadoreños fue tocado por la delincuencia, y la agresión más común es el asalto callejero, seguido de la extorsión y del hurto en bus. El delito de homicidio muestra una incidencia ligeramente menor en comparación al trimestre anterior.